Varias estrellas de Hollywood, de la talla de Hugh Jackman, Daniel Craig y Scarlett Johansson, se han unido a la creciente tendencia de aparecer en producciones del circuito de teatros de Broadway en Estados Unidos.
A pesar de que varias estrellas de la pantalla grande han optado por participar en Broadway en el pasado, lo que marca la diferencia este año es que las luminarias de Hollywood en cartelera en la presente temporada, están contribuyendo de manera decisiva en la recuperación económica de esta industria, severamente afectada en el 2008 por la recesión mundial.
Daniel Craig, quien ha alcanzado fama mundial por encarnar al famoso Agente 007, y Hugh Jackman, quien se dio a conocer por su participación como Wolverine en las cintas de los X-Men, participan actualmente (desde el 10 de setiembre y durante 12 semanas) en la obra teatral A Steady Rain .
En el montaje, los actores encarnan a dos policías de Chicago, amigos de infancia, que terminan enfrentándose por el amor de una mujer y por encontrarse en lados opuestos de la ley.
El crítico de teatro Ben Brantley, de The New York Times , alabó las actuaciones de ambos intérpretes, aunque admitió que Craig logra presentar un análisis más complejo de su personaje.
Por su parte, Scarlett Johanson, conocida, entre otros, por sus papeles en varias producciones del director Woody Allen tales como Vicky Cristina Barcelona y Match Point , debutará el 28 de diciembre en la obra A View from the Bridge del dramaturgo estadounidense Arthur Miller.
Johansson, de 24 años, aparecerá junto a Liev Schreiber, esposo de la intérprete Naomi Watts y protagonista, en el 2006, de La profecía, refrito del clásico de terror de 1976.
El drama, ambientado en los EE. UU. de la década de los 50, narra la historia de un trabajador portuario de Brooklyn (Schreiber) obsesionado con su sobrina de 17 años, encarnada por Johansson.
La actriz Catherine Zeta-Jones aparecerá junto a la veterana Angela Lansbury en el musical A Little Night Music ( Un poco de música nocturna ) de Stephen Sondheim. Este nuevo montaje estrenará en Broadway el 13 de diciembre.
Zeta-Jones ya tiene experiencia combinando la actuación con el canto, pues en el 2003 obtuvo el premio Óscar gracias al papel de Velma Kelly, en la versión cinematográfica del musical Chicago .
Por su parte, el apuesto y exitoso actor británico Jude Law, de 36 años, le da vida, desde principios de octubre, al atormentado príncipe danés Hamlet, en la obra del mismo nombre y escrita a finales del siglo XVI por William Shakespeare.
A pesar de que la actuación de Law ha recibido críticas no tan generosas por parte de los expertos en este campo, es innegable que la fama y la apariencia física de este actor han contribuido a que el teatro esté abarrotado de un público que normalmente no vería este tipo de clásicos de la literatura inglesa, de acuerdo con datos contenidos en el sitio electrónico www.people.com .
Este año, la gran concentración de actores de renombre de Hollywood se ha convertido en un factor decisivo en la recuperación de la taquilla. De acuerdo con información de www.people.com, para lograr salir de la crisis, los productores de Broadway han adoptado la aparentemente infalible fórmula de Hollywood: contratar a actores de clase “A” de la pantalla grande.
En recuperación. Según detalles del diario The New York Times , gracias a la presencia de estas estrellas de Hollywood en las tablas, el circuito de Broadway (conformado por 39 teatros) ha registrado una de las mejores taquillas de los últimos años, reportando un total de $21,1 millones en la semana del 12 al 18 de octubre.
Por ejemplo, la obra A Steady Rain , con Jackman y Craig, reportó una taquilla de $1 millón durante esa misma semana, una cifra considerable en el mundo del teatro.
Asimismo, la obra clásica de Shakespeare, Hamlet (con Jude Law), goza de una popularidad inusitadamente alta, pues en esos mismos siete días logró acumular poco más de $900 mil.
“Los boletos para estas obras se están vendiendo extremadamente bien, especialmente si tomamos en cuenta que la economía aún no se ha recuperado totalmente”, explicó a The New York Times Philip J. Smith, gerente de la Organización Shubert, una de las empresas productoras y administradoras de teatros más antigua de Broadway.
Añadió que la presencia de estos actores ha sido “decisiva para alcanzar el éxito de la presente temporada, enmarcada dentro la actual recesión”, recordó.
El presente repunte parece señalar hacia la recuperación financiera de Broadway, afectada severamente en el 2008 por la crisis económica mundial.
Según datos publicados en el diario británico The Daily Telegraph , la caída en el turismo durante ese año –sector que conforma la mayoría de público que asiste regularmente a las obras de Broadway– provocó que varias obras cerraran su temporada antes de tiempo o que las funciones se presentaran en teatros a medio llenar.
Encanto de Broadway. Muchos se preguntarán por qué estas estrellas de cine optan por cambiar, temporalmente, los altos salarios y cómodas condiciones de filmación por minúsculas sumas de dinero y por los diminutos vestidores dentro de los teatros neoyorquinos de Broadway.
De acuerdo con el sitio web www.talkinbroadway.com , a estas estrellas les atrae el reto de las interpretaciones en vivo.
Los actores, durante sus presentaciones teatrales, pueden además palpar la reacción del público en cada etapa de la puesta en escena, detalló el mismo sitio electrónico.
En este portal web, además, se explica que, durante una filmación, el trabajo del actor o actriz consiste en transmitir un determinado sentimiento una única vez, de modo que la toma quede perfecta. En cambio, en el teatro, el intérprete debe alcanzar el mismo nivel de perfección noche tras noche y durante todo el tiempo que establezca su contrato (desde varias semanas hasta varios meses).
Asimismo, en una entrevista (aparecida en www.zamm.com) a Gunnar Larson, director ejecutivo de NetworkGlobal.tv, Inc., empresa que maneja el sitio especializado www.broadway.tv, actuar en una película no es tan intenso ni expone tanto las debilidades de los intérpretes como sí sucede en el teatro.
“Los actores de cine deciden ir a Broadway a mejorar su capacidad histriónica, de modo que cuando trabajen en su próxima película sientan que son mejores actores o actrices”, detalló Larson.
Acerca de la decisión de cambiar el estudio de filmación por las tablas, Larson habló del riesgo profesional que toman los actores provenientes del cine, ya que “el público (y los críticos) de Broadway es mucho más exigente y perdona mucho menos errores que el público que asiste a las producciones de la meca de Hollywood”.