Algunos de los mayores astros estadounidenses de rock y rap muestran su lado agresivo no solo en sus palabras estridentes y su música, sino en peleas cada vez más graves que protagonizan entre ellos y con la prensa.
El rockero Marilyn Manson, cuyo verdadero nombre es Brian Warner, fue acusado de ordenar a sus guardaespaldas que golpearan a un editor de la revista Spin, una denuncia que Manson desmintió.
Sin embargo, no le fue posible ocultar una pelea con Courtney Love, líder de la banda Hole, cuando ambos se enfrentaron en un escenario.
Los agentes de Manson y Love negaron que hubiera problemas entre los dos artistas, que continúan en gira.
Si Manson, una ''bestia negra'' para los religiosos conservadores desde que sacó su álbum Antichrist Superstar en 1996, está buscando otra pelea, no necesita mirar más allá de Gregg Alexander, principal vocalista y autor de canciones del grupo New Radicals.
En el exitoso tema de los New Radicals titulado You Get What You Give, Alexander lanza un ataque a quemarropa contra varios de los grupos estadounidenses más populares.
''Engendros de moda como Beck y Hanson/Courtney Love y Marilyn Manson, ustedes son todos falsos, corran a sus mansiones: / les vamos a patear sus traseros'', dice en ese tema.
Hanson (de Hanson Brothers) no respondió todavía al desafío, pero Love y Manson están muy disgustados con la letra de Alexander. Según versiones de prensa, Manson ya amenazó al líder de New Radicals.
Peleas rapeadas
Hace algo más de dos años, los músicos de rap prometieron tratarse unos a otros con más respeto tras el abrupto desenlace de la guerra verbal entre Tupac Shakur y Chris Biggy Smalls Wallace. La contienda solo terminó cuando ambos fueron asesinados por matones desconocidos.
Si bien la policía no acusó a los enemigos del rap por el homicidio de Shakur en 1996, en Las Vegas, y el tiroteo en que Wallace cayó acribillado en 1997, muchos raperos dijeron que habían aprendido la lección: restringir las peleas a las canciones.
No obstante, aunque raperos se vieron envueltos en hostilidades contra el público, las riñas más notables ocurrieron entre algunos exponentes de alto nivel de este estilo y periodistas.
En el único caso en que hubo arrestos, Jesse Washington, director de la revista Blaze, acusó al productor de rap Derek D-Dot Angelettie y sus amigos de haberlo agredido el año pasado en las oficinas de la publicación.
Blaze reveló que Angelettie, productor de Discos Bad Boy, estaba proyectando crear un personaje llamado The Mad Rapper, ''el rapero enfermo''.
Revelar el proyecto de un artista resulta un motivo pobre de agresión, porque, después de todo, eso es lo que supuestamente deben hacer las revistas de entretenimiento.
Sin embargo, numerosos artistas de rap fueron acusados de amenazas o golpizas contra editores de revistas y escritores por motivos similares, incluido Foxy Brown, un rapero que habría golpeado al reportero de la revista Vibe, Danyel Smith porque no le gustó una foto que le publicó en la tapa del número de enero.
Numerosos raperos y rockeros duros, como Love y Manson, tienen gran interés en mantener su reputación de ''fuertes'' y ''peligrosos''.
Los últimos álbumes de Hole y Manson han reflejado pobres cifras de ventas, un signo de que músicos que basan su popularidad en su habilidad para causar conmoción deberán empeñarse más para seguir llamando la atención del público.