ES QUE NO PUEDE SER: ¿que ese colmillo de mastodonte, de 1,20 metros de largo y 12.000 años a. C. de antigüedad, fuera encontrado aquí, en Tibás? Aunque me costó creerlo, ahí estaba la evidencia.
De verdad que en el Museo Nacional hay cosas increíbles. Este lugar, con cara de cuartel y 110 años de edad, es un verdadero centro de cultura, no solo porque da hogar a piezas de un gran valor histórico, sino porque entre sus funciones están las de investigar, rescatar, coleccionar, difundir y conservar los bienes y valores de la identidad costarricense.
Si usted vino hace poco, no importa: podrá regresar con la seguridad de encontrar algo nuevo ya que uno de los propósitos del Museo es "remodelar las salas cada cierto tiempo para que el público aprecie novedades", según nos contó Yanory Obando, periodista de la institución.
Y si ir a conocer todos esos "piezones" es una experiencia, también lo es visitar el edificio: el Cuartel Bellavista. Un verdadero símbolo pues, además de albergar todo el patrimonio, fue ahí donde se realizó el acto simbólico de abolición del ejército el 1 de diciembre de 1948. Así pues, por cualquier lado que se lo mire, el Museo Nacional tiene algo que contar.
Hoy lo invitamos a hacer un recorrido por la historia a través de sus salas.
Sala 1: Sala Doris Stone
En esta sala se encuentra toda la evidencia precolombina de nuestro país. Se la llama Doris Stone porque así se llamó una arqueóloga estadounidense que trabajó muchísimos años en Costa Rica.
Prepárese para conocer algunos de los artículos que usaban nuestros antepasados para la cacería. Hay restos de animales prehistóricos; increíbles objetos confeccionados en cerámica, piedra, jade, hueso y resina.
Pasar por aquí es darse una idea de cómo eran que vivían los humanos mucho antes de que a Costa Rica se le pusiera ese nombre.
Aquí todo está organizado para que el trayecto sea una especie de viaje cronológico. Por ejemplo, cada pieza tiene un cuadro informativo que indica el año o el período al que perteneció, iniciando desde el año 10.000 a. C. hasta el encuentro con los españoles.
Sala 2: Oro Indígena
En esta sección hay una muestra de orfebrería indígena en oro. Es aquí donde uno viene a enterarse de que la mayor parte de los objetos en metal que fabricaban los indígenas no era de oro puro, sino que, como este era tan escaso, lo combinaban con cobre. A esta aleación llamaban tumbaga o guanín.
Se explican las técnicas con que los indígenas procesaban estos metales, la simbología que le atribuían a cada figura y los usos en la vida diaria.
Ahí podrá apreciar el retrato del último cacique de Talamanca: Antonio Saldaña, quien aún a principios del siglo usaba el oro como insignia de poder portando un collar con águilas de oro.
Sala 3: Religiosidad Colonial Costarricense
Esta sección tiene un aire a iglesia: imágenes de santos con rostros caídos, figuras de vírgenes en actitud de oración, y artículos utilizados por la Iglesia en la época colonial son parte de lo que usted encontrará. Un fondo sonoro con música en latín redondea el ambiente un tanto eclesiástico.
Durante muchos años, esta sección religiosa estuvo ubicada en el sótano del museo. Había que caminar por unos pasillos hasta llegar a las imágenes, que estaban tras una vitrina. El ambiente era algo tétrico, pero ahora ese arte sacro subió al primer piso.
Sala 4: Sala Lic. Carlos María Jiménez
Esta es la Casa Colonial, una reproducción de una casa construida entre 1750 y 1785 en Carrillo, Guanacaste. La idea de poner una casa en este sitio es muy interesante ya que se utilizaron muchos de los materiales de construcción originales, como, por ejemplo, paredes de bahareque, dinteles, puerta y ventanas. Por fuera parece una casa de verdad. Aunque no se permite caminar dentro de ella, es posible conocer, desde la puerta y por las ventanas, el estilo de vida de nuestros antepasados.
Sala 5: Exhibición de historia patria
En este lugar hay elementos que hacen referencia a la historia colonial desde sus orígenes (1502), hasta la emancipación política de España (1821).
Usted podrá apreciar artículos de uso diario de nuestros campesinos, como cocinas de leña, estribos de caballo, relojes antiguos y fotos de familias tradicionales costarricenses, entre muchos otros objetos, hasta referencias históricas importantes, como documentos de algunos de nuestros expresidentes.
Sala 6: Sala de exhibiciones temporales
Este es el lugar más cambiante de todo el museo ya que las exposiciones que se organizan son temporales. En este momento, el público podrá apreciar SIWA: Historias que cantan y árboles de piedra: colección de xilópalos.
SIWA es una muestra que canta la historia de los pueblos indígenas actuales de la zona sur (Boruca, Rey Curré, Térraba, Guaymí, Bribri y Cabécar) y los Maleku de la zona norte.
Se trata de 296 objetos utilizados por nuestros pobladores para muchas de sus celebraciones. Por ejemplo: hay máscaras utilizadas en la tradicional danza de los diablitos, bastones de curación, instrumentos musicales, jícaras talladas y pinturas sobre mastate (corteza de árbol).
En árboles de piedra es la madre naturaleza la que se exhibe. Son 50 troncos de árboles de 14 mil a 15 millones de años de antigüedad. Esto significa que, durante un proceso que duró varios millones de años, el material orgánico de la madera fue sustituido por material inorgánico o mineral, algo así como tener un objeto con la forma original de la madera, pero con la consistencia de una piedra.
Cómo, dónde, cuándo
Lugar : Museo Nacional de Costa Rica.
Dirección : Cuartel Bellavista, calle 3 y 5, avenidas Central y Segunda.
Horario : De martes a sábado, de 8:30 a. m. a 4:30 p. m. Domingos de 9 a. m. a 4:30 p.m.
Entrada : ¢200. Niños menores de 12 años, estudiantes con carné y ciudadanos de oro, no pagan entrada.
Teléfonos : 257-1433 y 221-4429.
Correo electrónico : museonac@sol.racsa.co.cr