
WASHINGTON (AFP y DPA) Estados Unidos, país donde el francés Marcel Marceau conquistó la gloria internacional, y en el que el mimo pronunció en el cine la única palabra de una carrera dedicada al silencio, rinde unánime homenaje al artista internacional fallecido el sábado.
En la televisión y en varios diarios estadounidenses, las alabanzas sobre el artista llovieron ayer.
Marceau, regularmente presente en los escenarios norteamericanos desde 1955, conquistó en Broadway a un público estadounidense que le fue fiel toda su vida.
“Marceau personificó el arte de la mímica con su impecable sentido del humor, su talento sinigual para expresar la belleza, el conflicto, la desesperanza y la esperanza, usando solo su cuerpo para inflamar la imaginación de los espectadores”, destacó el Washington Post .
“En minutos podía describir las alegrías y las penas de la vida de manera más sobria y más dramática de lo que muchos novelistas pueden hacerlo en cientos de páginas", indicó el New York Times .
Amado. El New York Times recordó la fascinación del público local cuando descubrió, en una presentación titulada Una noche de pantomima, la magia de Marceau.
Ante el éxito logrado, el espectáculo fue prolongado varias semanas en Broadway y el mimo francés fue consagrado por una televisión naciente. “Debería ser atrapado en una de sus redes de mariposas imaginarias y forzado a quedarse en el escenario de un teatro americano toda la temporada o tal vez por el resto de sus días”, se entusiasmaba un crítico de la época.
Sus espectáculos le valieron ganar dos premios Emmy, y apariciones en una decena de películas, entre las cuales destaca Barbarella de Roger Vadim en 1968.
Su papel cinematográfico más famoso fue en el filme de Mel Brooks en 1976, La última locura , una película muda en la cual Marcel Marceau dice la única palabra del largometraje y de su carrera: “no”.
El francés será enterrado mañana en el cementerio parisino PŠre Lachaise, y el funeral tendrá como lema “el silencio”, según informaron ayer los medios locales.
Marcel Marceau, el mimo de mimos, falleció a la edad de 84 años dejando una huella imborrable.