Bogotá, 29 may (EFE).- La filósofa colombiana Lina Moreno de Uribe, esposa del reelegido presidente Alvaro Uribe, confesó hoy que ha intentado en vano escaparse de la Casa de Nariño, la sede del Ejecutivo en Bogotá.
"Es imposible", dijo la Primera Dama en declaraciones que publica la edición electrónica del diario "El Tiempo", que recabó las impresiones de ella y los dos hijos de la pareja, Tomás y Jerónimo, sobre la continuidad de la familia en el edificio presidencial.
Los Uribe seguirán hasta 2010 en la Casa de Nariño, situada en el centro histórico de Bogotá y a la que se mudaron el 7 de agosto del 2002 cuando Alvaro Uribe comenzó el mandato de cuatro años que repetirá a partir de la misma fecha del 2006.
La filósofa dijo al rotativo que se pasó un año y medio buscando una posible salida subrepticia del domicilio presidencial en su afán por "hacer mis vueltas (gestiones) sola".
"Exploré la Casa de Nariño. Subí y bajé escaleras. Miré (...) por todas partes", explicó la esposa del presidente Uribe, quien la víspera logró su meta de la reelección, con más de 7,36 millones de votos, el 62,20 por ciento de los sufragios válidos.
Agregó que sólo ha logrado "llegar hasta la reja (que rodea el palacio presidencial), donde hay un señor con un radio que dice: 'Doña Lina está sola', y en tres segundos aparecen todos (sus escoltas)".
Es una añoranza por la privacidad que también comparten los hermanos Jerónimo, de 23 años, y Tomás, de 25, quienes también cuentan con un riguroso servicio de guardaespaldas que no los desampara. EFE
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