
Nueva York. EFE. El espectacular estreno en bolsa de Linkedin, la primera gran red social de Estados Unidos en llegar a Wall Street, impulsó ayer el ánimo comprador de los inversores, que decidieron hacer oídos sordos a las voces de los expertos que vieron en ese debut la gestación de una nueva burbuja tecnológica.
La expectación que levantó la llegada de esa compañía al parqué neoyorquino provocó que sus acciones terminaran la jornada con una impresionante alza del 109,44%. Cerró el día a $94,25 por acción, más del doble de los $45 a los que fijó su precio de salida.
Algunos analistas se preguntaban si la compañía determinó un precio muy bajo para sus acciones, incluso después de que esta semana tuviera que elevar en un 30% la horquilla que había previsto originalmente, desde los $32 a $35, hasta los $42 a $45.
Finalmente, la compañía fijó el precio en el nivel más alto de ese rango, lo que no evitó que la avalancha de inversores que quisieron hacerse con acciones de la tecnológica provocase que su precio llegara a tocar, momentáneamente, unos desorbitados $122,7 durante su primera jornada de cotizaciones.
El precio de cierre de Linkedin supone valorar esa firma, que conecta a personas según sus perfiles profesionales y que se ha convertido en una útil herramienta para encontrar trabajo, en unos $8.900 millones, lo que la equipara a gigantes de ese sector como Twitter.
La euforia desatada en el parqué neoyorquino por Linkedin demuestra el apetito inversor por las redes sociales y deja claro que el día en el que los cuatro “pesos pesados” de este negocio, Facebook, Twitter, Groupon y Zynga, decidan salir a bolsa, los inversores las recibirán con los brazos abiertos.
La de Linkedin –que ahora está valorada en unas 590 veces su beneficio del 2010– se ha convertido así en la mayor oferta pública de venta de acciones (OPV) de una empresa de Internet de Estados Unidos, desde el 2004, cuando se estrenó en el mercado Nasdaq el gigante tecnológico Google.
“Creo que estas plataformas sociales están aquí para quedarse”, respondió el consejero delegado de Linkedin, Jeff Weiner.