EN SUS NOTAS BIOGRáFICAS, la palabra "ritual" aparece muchas veces, quizá demasiadas. Sin embargo, no es el único adjetivo que insiste en repetirse en la historia escrita de los rockeros mexicanos de Jaguares.
Encabezados por Saúl Hernández, su vocalista, los Jaguares se toman muy en serio su papel en escena y su relación con el público, con el cual comulgan "ritualmente" cada vez que tocan. Esa relación Ðcultivada con una base melódica de misticismo, indigenismo y mensajes socialesÐ es la que ha sustentado su fama sobre el escenario del rock latinoamericano, desde su asentamiento, en 1996.
Jaguares es la nueva página de una vieja historia. La banda tiene sus orígenes en Caifanes, el grupo que se formó en 1988 con una alineación casi idéntica a la actual de Jaguares: Saúl Hernández (voz y guitarra), Alfonso André (batería, percusiones y coros), Sabo Romo (bajo, guitarra y coros), César López (guitarra eléctrica) y Javier Margalli (guitarra eléctrica).
Por problemas que no vienen a cuento, los integrantes de Caifanes no sólo tuvieron que buscar nuevos padrinos, sino firmar una nueva acta de bautismo. Guardaron la entraña pero cambiaron el rostro y pasaron a llamarse Jaguares con la bendición del público. "La forma cambió, pero la esencia, en cierto sentido, es la misma: sigo componiendo, sigo cantando", expresó Saúl Hernández en 1996, cuando el nuevo grupo había sido fundado.
La nueva historia
Lo que para Hernández fue una evolución antes que un cambio, vino a rendir atractivos y renovados frutos discográficos. El repertorio de Jaguares engrosó la nutrida lista de entregas de Saúl Hernández y los suyos: El equilibrio del jaguar (1996) y su último trabajo: Bajo el azul de tu misterio. Ambos discos, como siempre, aparecen por obra y gracia de Saúl, quien se consuma como principal compositor y maquinador de los experimentos musicales.
Cuando Caifanes todavía era Caifanes, Hernández explicaba su modus operandi en una entrevista a un diario mexicano: "Componer canciones ha sido siempre un escape, y cuando te escapas de algo tienes que tomártelo en serio porque, si no, te agarran. No pienso en escaparme como en recorrer una distancia; simplemente me voy. Sí, ha pasado el tiempo, pero el escape no es más ni menos intenso que al principio porque, como te digo: es muy animal, es un dejarte llevar por las circunstancias. Entonces a tu ingenuidad le va creciendo el colmillo. No se trata de engañarla porque tu ingenuidad no se hace pendeja; se hace más fuerte. Lo que no puedes hacer Ðo al menos no deberíasÐ es perderla".
Sin duda, el gran patriarca de esta generación del rock mexicano es Saúl Hernández, quien es tratado por algunos medios, algunos fans y toda su casa discográfica como una especie de redentor rocanrolero, bien avenido en la tarea de guía espiritual. Otros lo tratan con menos pudor e igual alabanza, asociándolo a planos más mundanos. él se niega a asumir estos epítetos, pero la fama sigue haciendo lo suyo.
La vida, el misterio
Bajo el azul de tu misterio es un álbum doble, producido por Don Was, un señor del espectáculo de verdad (bienhechor de Rollings Stone, para mayores señas). El diseño y presentación del disco compacto anuncian el sabor del producto a consumir: doble empaque transparente inyectado de "sangre azul" y 21 canciones de la vieja y la nueva guardia.
Uno de los discos contiene 11 de los considerados "clásicos" de Caifanes, grabados en vivo y con el adobo del público; el segundo, contiene 10 canciones originales de Saúl Hernández.
Entre tanto misterio, lo único que no lo es, es el éxito al descampado que ha tenido Jaguares con el lanzamiento de este, su segundo disco. Con escasos meses en el mercado, el susodicho compacto había vendido 500.000 copias en México y 200.000 en Estados Unidos, poco después logró ser postulado a la categoría de Mejor Interpretación de Rock Latino Alternativo de los recientes Grammy, y ha dejado agotadas a las boleterías locales donde ha ido de concierto.
Por ahora, Jaguares se mantiene tocando y sonando por todo el continente las melodías de Bajo el azul de tu misterio, donde se destacan canciones como Fin, Dime jaguar, Las ratas no tienen alas y Quisiera ser alcohol.
Cómo, dónde, cuándo
¿Qué? Jaguares en concierto.
¿Cuándo? Domingo 12 de marzo.
¿Dónde? Anfiteatro del Hotel Herradura.
Hora: 5 p. m.
Entradas: ¢5.000 (preferencial) y ¢3.000 (gradería).
Teléfono: 299-7381.