El español es la lengua materna de 400 millones de personas, es oficial en 20 países y es el cuarto idioma más hablado en el mundo. Una lengua hermosa y en pleno crecimiento, pero amenazada por la inopia, cierto desinterés de sus hablantes y su escasa presencia en Internet.
Así han dicho especialistas asistentes al II Congreso Internacional de la Lengua Española, el cual se reúne desde el martes en Valladolid y es organizado por el Instituto Cervantes y la Real Academia Española (RAE).
El objetivo de ese encuentro es, precisó Víctor García de la Concha, director de la RAE, "formular nuevas preguntas y abrir nuevos caminos" acerca del impacto y el futuro del español.
En el congreso participan más de 300 personas, incluyendo escritores, lingüistas y periodistas de 22 países.
Lo primero que hicieron los expertos fue destacar que el español es el segundo idioma más importante en las comunicaciones internacionales y una fuerza en la Internet; es estudiado por dos de cada tres universitarios estadounidenses y es el primer idioma extranjero enseñado en Brasil.
Sin embargo, el español también ha sufrido duros embates, por lo cual se debe defender dentro y fuera de sus propias fronteras, señaló el escritor Camilo José Cela.
"Los españoles hemos visto cómo se perdía el español en las Filipinas, cómo va camino de perderse en Guinea, en el Sahara y entre los hijos de los emigrantes españoles a Europa; cómo no supimos enseñárselo a Europa, cómo no supimos enseñárselo a los rifeños y cómo lo zarandeamos y vapuleamos entre nosotros...", dijo Cela.
Para él, los hispanohablantes deben recordar que el español es el idioma de todos y deben luchar por él. "La lengua es la más eficaz de todas las armas y la más rentable de todas las inversiones; nunca es tarde para que empecemos a poner nuestro ahorros al servicio de futuros beneficios que serán de todos y que servirán para todos", exhortó el escritor.
Tolerancia desde la lengua
El presidente de Colombia, Andrés Pastrana, está convencido de que la nuestra es la lengua del siglo XXI. "El papel de la lengua es favorecer la convivencia... El español es la lengua del tercer milenio porque es la lengua de la solidaridad y la paz", aseveró.
No obstante, no se debe emprender una "guerra de lenguas", sino respetar las diferencias. Cela, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, y el historiador mexicano León Portillo afirmaron que creen en la coexistencia de las diferentes lenguas como una "fuente de creatividad".
Portillo, por su parte, alabó el proceso de expansión del español en Latinoamérica, donde se extendió incorporando a su acervo palabras originarias de las "lenguas amerindias".
El historiador mexicano destacó la necesidad de una auténtica enseñanza bilingüe para los hablantes de idiomas indígenas.
Reto y obstáculo
Los asistentes también discutieron las posibilidades de mejorar los contenidos y el acceso a las páginas electrónicas en español de la Internet, a fin de impedir que el español sea completamente desbancado por el inglés en la Red.
"Es fundamental crear sitios de calidad en la Internet", expresó José Antonio Millán, lingüista español experto en comunicaciones cibernéticas.
El idioma español, hablado por unas 400 millones de personas en todo el mundo, no ocupa en la "red de redes" el lugar debido, revelan las cifras.
Menos del cinco por ciento de las páginas electrónicas están escritas en español, un porcentaje muy inferior al 68 por ciento de las páginas en inglés.
Unos 218 millones de personas utilizan el inglés como la lengua para conectarse a la Red, mientras que tan solo 26 millones lo hacen en español.
Millán detalló que es necesario fomentar un acceso mejor y más barato a la Red. Todo con miras, comentaron los expertos, a convertir el español como activo económico y buscar fórmulas tecnológicas que permitan difundir el idioma de Cervantes.
Hasta hoy, nuestro idioma se encuentra bajo un examen exhaustivo, donde se detectan problemas y virtudes y se plantean soluciones viables para ser utilizadas por todos los hispanohablantes, todo para construir un español fuerte y conquistador.