Stuttgart, (DPA). España sufrió hoy para derrotar a Túnez en su segundo partido del Mundial de Alemania 2006 por 3-1, pero logró la clasificación anticipada para los octavos de final en el Grupo H.
Túnez se adelantó con gol de Mnari a los 8 minutos, mientras que los españoles remontaron con tantos de Raúl, en el 71', y Torres, en el 76' y 91', el último de penal. España es primera de su grupo con seis puntos, seguida por Ucrania con tres y Túnez y Arabia Saudí, con uno cada uno.
España arrancó con el mismo equipo que jugó ante Ucrania, aunque la energía no fue la misma, ni mucho menos. La distancia entre líneas fue excesiva, Xavi tardó en entrar en juego y los puntas no supieron descolgarse hacia las bandas. Las buenas maneras de Xabi Alonso y el vigor de Sergio Ramos no fueron razones de peso para inquietar inicialmente a su rival.
Más que eso, Túnez se encontró con un gol temprano casi sin proponérselo. Lo hizo en su única jugada elaborada en el primer tiempo, contando con la colaboración de la descoordinada defensa española. Jaziri bajó el balón en el área y, tras aguantar dos entradas, lanzó hacia Mnari, quien entró solo por el centro. El centrocampista tiró, Iker Casillas rechazó y el propio Mnari repitió remate para, esta vez sí, marcar el primer tanto de la noche. Túnez no se lo creía, España tampoco.
El equipo de Aragonés tardó en reponerse del golpe y el gol reforzó las ideas tunecinas, tan simples como defender con nueve futbolistas e intentar cazar algún contraataque. España dominó, aunque muchas veces no supo muy bien qué hacer con la pelota.
La estrategia fue el mejor aliado de España, con Ramos y Luis García siempre cerca del gol, aunque no obtuvo rentabilidad. Eso sí, llegó al descanso tirando con todo, coincidiendo con el inicio de la lluvia y con el despertar de Torres. Un gran remate suyo a los 45 minutos propició un saque de esquina que significó la mejor ocasión española, donde Xabi Alonso remató de cabeza y Ayari sacó bajo palos.
Aragonés no esperó y busco soluciones inmediatas al incluir a Raúl y a Cesc en la segunda mitad en sustitución de Luis García y Senna, respectivamente. Era, como dicen en España, "el equipo de los jugones". Cesc y Pernía probaron al portero Boumnijel desde lejos y la tensión del partido comenzó a dispararse. Aragonés añadió más madera a la caldera con la inclusión de Joaquín en sustitución de un desafortunado Villa.
Entonces, España prefirió el arrojo antes que el orden, a pesar de que quedaba más de media hora de partido. Por su parte, Túnez renunció por completo a acercarse a la portería de Casillas, se defendió con energía y centró todo su interés en ver el reloj, deseando ver los segundos convertidos en minutos.
El tiempo dio la razón a Aragonés con los cambios, pues los tres nuevos futbolistas fueron los protagonistas del empate, que llegó a los 71 minutos. Joaquín cabalgó por la banda derecha, centró a Cesc para que éste rematara raso. Boumnijel rechazó y Raúl protagonizó su resurrección al empujar a la red.
Ya no hubo quien parara a España, que volteó el marcador cuatro minutos después. Cesc dibujó un precioso pase sobre Torres y el delantero se deshizo de la torpe salida de Boumnijel con un suave toque que se llenó de gol. Ya en el descuento, el delantero del Atlético de Madrid consiguió su tercer gol en el Mundial, donde está rindiendo a gran nivel, al aprovechar un penal cometido sobre él mismo.