Madrid, 13 ene (EFE).- El embajador de EEUU en España, Eduardo Aguirre, se reunió el jueves con el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, para comunicarle que la empresa CASA no podrá vender a Venezuela los doce aviones militares ya comprometidos si conservan la tecnología estadounidense de que disponen.
Según explicaron a EFE fuentes diplomáticas, Aguirre informó a Moratinos que la compañía estadounidense fabricante de esos componentes tecnológicos había decidido denegar a CASA el permiso para su reexportación a Venezuela, por lo que ahora la empresa aeronáutica española habrá de evaluar las alternativas de que dispone para hacer efectiva la venta de esos aviones.
Los contratos de venta a Venezuela de doce aviones y de ocho fragatas construidas por la empresa Navantia, por un importe conjunto de 1.700 millones de euros (unos 2.045 millones de dólares), fueron suscritos en Caracas el pasado 28 de noviembre, en un acto oficial celebrado en el palacio presidencial de Miraflores al que asistió el presidente venezolano, Hugo Chávez, y el ministro español de Defensa, José Bono.
Aguirre ya había advertido de que se podía impedir la venta al Gobierno venezolano porque los equipos militares de los aviones "incluyen componentes estadounidenses que necesitan licencia de exportación", mientras que el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, recordó que la Administración de EEUU ya había expresado a España su preocupación por esta operación.
El Gobierno de George W. Bush siempre se ha manifestado contrario a esa venta de aviones y barcos militares a Venezuela, con el argumento de que afectaría negativamente a la estabilidad de la región.
Ante las advertencias de EEUU, el comandante general de la Armada venezolana, Armado Laguna, subrayó en coincidencia con la firma de los contratos que los componentes estadounidenses de esos equipos militares pueden ser sustituidos por otros similares ya ofrecidos por Francia, Italia y Alemania.
Por su parte, el ministro español de defensa insistió en destacar que la transacción comercial se había hecho de acuerdo a la legalidad internacional, la transparencia y la soberanía nacional. EFE
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