Naciones Unidas, 30 nov (EFE).- España cree que la ampliación del Consejo de Seguridad puede ayudar a que este órgano de decisión de la ONU sea más representativo y eficiente, pero se opone a que se realice mediante la incorporación de nuevos miembros permanentes.
"Ampliar el número de miembros permanentes no es la única vía, ni la más deseable, para reformar el Consejo de Seguridad", dijo hoy el embajador de España ante las Naciones Unidas, Juan Antonio Yáñez- Barnuevo, en un encuentro con la prensa española.
Además, "ello reduciría la eficacia del Consejo de Seguridad, porque limitaría la posibilidad de entrada de miembros no permanentes o elegibles, que son los que, al fin y al cabo, deben rendir cuentas ante quienes los han elegido".
Por ello, España defiende que la ampliación se realice sumando al Consejo a un mayor número de no permanentes, lo que daría una mayor representatividad a sus respectivas áreas geográficas.
Además, cree que debe existir una mayor rotación, de manera que los países que realizan una mayor contribución a la ONU, bien en materia presupuestaria o de tropas, tengan más oportunidades de formar parte del Consejo.
Precisamente, ésta es una de las dos alternativas para ampliar el Consejo de Seguridad que contempla la propuesta de reforma de la ONU, hecha pública hoy por un grupo de personalidades.
Actualmente, el Consejo está formado por cinco miembros fijos, con derecho a veto (EEUU, Rusia, China, Reino Unido y Francia) y otros diez temporales que rotan cada dos años.
La primera opción de reforma que propone el informe consiste en incorporar a seis nuevos países de manera permanente, pero sin derecho a veto, así como de tres nuevos no permanentes, con lo que pasaría a contar con 24 miembros.
La segunda opción, que apoya España, sería la de crear una nueva categoría, los llamados miembros semi-permanentes, que podrían permanecer en el Consejo más tiempo que el resto, cuatro años renovables.
De esta manera, el Consejo se ampliaría en ocho miembros "semi-permanentes" y en uno "no permanente", con lo que el Consejo se vería incrementado a 24 países.
Para el embajador, esta última opción incrementa las posibilidades de que países de tamaño medio pero con contribuciones importantes a la ONU, como es España, "puedan tener una presencia más frecuente en el Consejo de Seguridad".
Sin embargo, la primera opción, la de sumar miembros permanentes, provocaría "una mayor división de la organización", porque habría que elegir a estos países por votación, y reduciría las posibilidades de que naciones pequeños pudieran estar en el Consejo.
Independientemente, el embajador explicó que, para España, lo ideal sería que la Unión Europea pudiera tener un asiento fijo en el Consejo de Seguridad, si bien esta es una posibilidad remota, dado que la Carta de las Naciones Unidas no contempla la presencia de organizaciones en este órgano, sino sólo de Estados.
Además, a la Unión Europea le falta "maduración", que entre en vigor la próxima constitución y que se adopte una política común en materia exterior y de defensa, para lograr este objetivo.
España comparte con el grupo de expertos la necesidad de que no se extienda el poder de veto que cuentan los actuales cinco miembros permanentes.
Más allá, el Gobierno español desearía que esta capacidad de veto se viera limitada a determinadas cuestiones, como son las relacionadas con la aprobación de medidas coercitivas en el Consejo de Seguridad, como es el uso de la fuerza o la adopción de sanciones. EFE
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