Por Javier Nieto-Remolina
Madrid, 7 feb (EFE).- La muerte en España de 54.000 personas cada año víctimas de males relacionados con el consumo de tabaco ha movido a las autoridades a emprender una lucha contra el hábito de fumar, especialmente para tratar de disuadir a los jóvenes de encender su primer cigarrillo.
Esta misma semana, el Ministerio de Sanidad y la cadena de televisión privada Telecinco firmaron un acuerdo de colaboración en virtud del cual la emisora promoverá la educación en salud mediante la inclusión de contenidos que fomenten hábitos saludables.
Al suscribir este acuerdo, el miércoles, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, dijo que los datos son "altamente preocupantes".
La ministra de Sanidad, Ana Pastor, anunció en Ginebra el 19 de enero, en el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud, que el Gobierno español adoptará en el 2004 nuevas medidas contra el "perjudicial hábito de fumar" al tiempo que citó la cifra anual de muertes relacionadas con el tabaco en Espana.
La comunidad médica considera que "el tabaco es el responsable" del 30 por ciento de muertes por cáncer, de la mitad de los accidentes cardiovasculares y del 90 por ciento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
Así lo explicó a EFE la vicepresidenta de la Sociedad Española de Especialistas en Tabaquismo (SEDET), María Angeles Planchuelo, quien citó datos según los cuales "el 80 por ciento de los fumadores se hacen antes de los 18 o los 19 años y que la edad promedio de inicio, al menos en España, son los trece años".
En opinión de Planchuelo, "desde el punto de vista médico, el tabaquismo se ha convertido en un problema muy importante" como creador de una "dependencia física y sicológica; otra cosa -dijo- es que la población crea que se exagera".
Sin embargo, según datos de una encuesta hecha en el 2003, el número de fumadores en España ha disminuido un 4 por ciento con respecto al 2001 con lo que la población fumadora -a partir de 16 años- oscila entre el 31 y el 32 por ciento.
Planchuelo cree que la disminución es significativa con respecto a mediados de los años 80 cuando el 50 por ciento de la población española era fumadora.
Otras cifras relacionadas con este sector son significativas, como por ejemplo los 1.250 millones de dólares en pérdidas anuales que genera en la sanidad del Estado las EPOC, según una estimación de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).
Esta sociedad considera que las consultas motivadas por insuficiencia respiratoria crónica constituyen una de las causas de atención médica más frecuente en hospitales y centros de salud.
Por otra parte, el Club de Fumadores por la Tolerancia publicó recientemente unos datos según los cuales la recaudación fiscal por impuestos indirectos sobre el tabaco superó los 8.662 millones de dólares en el 2003, lo que representa un 5,4 por ciento más con respecto a 2002 y supone un récord histórico.
Una de las causas que los expertos en la lucha contra el tabaco argumentan como "culpable" del alto índice de consumo es la baja fiscalidad del tabaco en España, comparada -según Planchuelo- con la de Francia o Inglaterra.
El problema, en opinión de esta especialista, radica en que la inclusión del tabaco en la cesta familiar hace "difícil que salga de ahí" porque se dispararía el Indice de Precios al Consumo.
En España las cajetillas de cigarrillos cuestan unos 2,5 dólares en promedio, un precio bajo comparado con los que deben pagar los fumadores en el resto de los países de la UE.
Acerca de la posibilidad de incrementar el precio del tabaco, el director de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, José María Martín Moreno, dijo a EFE que "lo correcto es ir avanzando en esa dirección" habida cuenta de que "la OMS, el Banco Mundial y muchos de los países desarrollados donde se ha investigado el tema han mostrado evidencias de la influencia del precio en el consumo".
Este director explicó que dentro del Plan de Prevención y Control del Tabaquismo las acciones más inmediatas están encaminadas a crear "hábitos saludables" entre los jóvenes, a intentar "evitar o retrasar" la entrada de estos al consumo de tabaco o el control de su venta en los entornos de los centros escolares.
Otras medidas citadas por el director son dos proyectos de ley para regular el acceso al tabaco -una venta mínima a partir de cajetillas de 20 unidades- y la limitación de la publicidad y el patrocinio, el impulso de centros sanitarios y docentes sin humo, tratamientos de deshabituación, la vigilancia del cumplimiento de la ley y el control de los componentes e ingredientes del tabaco. EFE
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