La Paz (EFE) . El gobierno de España mantuvo hoy la decisión de agotar la vía diplomática para resolver la situación de Repsol YPF frente a la nacionalización dictada el lunes pasado en Bolivia, al anunciar el inicio de una negociación con las autoridades bolivianas.
El lanzamiento del proceso de diálogo fue dado a conocer por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, después de reunirse durante casi tres horas con el presidente boliviano, el socialista Evo Morales, en el Palacio de Gobierno de La Paz.
"Hoy se inicia un diálogo, una negociación, que afectará a ambos gobiernos" y a la petrolera hispano-argentina, una de las principales afectadas por el decreto nacionalizador de Morales, dijo León.
El alto funcionario español calificó de "positiva", "franca" y "cordial" la entrevista con el mandatario del país andino, en la que también intervinieron su vicepresidente, tres de sus ministros y directores y asesores de varias carteras del ejecutivo de Madrid relacionadas con el asunto.
La llegada de la comitiva española se produjo cinco días después de conocerse la nacionalización y estuvo precedida de la intensa polémica que ha levantado en España la medida, patente en el cruce de declaraciones entre la oposición y el PSOE, el partido del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero.
Como había señalado horas antes la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, León reiteró el deseo de Madrid de agotar la vía diplomática en el conflicto, amparándose en las promesas de "confianza" y "lealtad" de las autoridades de La Paz.
"Hemos recibido garantías por parte del gobierno de Bolivia" en cuanto a la seguridad jurídica futura y a su apertura para conversar sobre la forma en que Repsol YPF puede adaptarse al nuevo escenario, para lo cual tiene un plazo de seis meses, dijo el secretario de Estado.
León destacó que existe "muy buena sintonía" entre Madrid y La Paz y no escatimó en halagos a Bolivia, país al que calificó de "amigo" y "hermano".
Explicó también que las conversaciones sobre Repsol YPF serán al más alto nivel y descartó la creación de una comisión mixta para discutir el asunto.
Pese a poner a disposición de la petrolera hispano-argentina los mejores oficios del Gobierno de Madrid, recordó que la decisión final de permanecer en la nación andina corresponde a la compañía.
"Son las empresas las que tienen que decidir finalmente el modo en que van a continuar cooperando, si es que esa es su decisión, y cuáles son sus perspectivas", explicó.
Además, trató de quitar hierro a la decisión de Morales de ejercer el control absoluto sobre los hidrocarburos y toda la cadena productiva del sector energético, al indicar que "casi tan importante como lo que ya está decidido es lo que se haya de decidir y acordar en los próximos días y meses".
El vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera, expresó la firmeza del gobierno de La Paz al afirmar que la decisión tomada "es soberana e irreversible", "históricamente justa" y "económicamente necesaria" para Bolivia, porque generará los ingresos que el país necesita para salir de la pobreza.
"Eso no se revisa, eso no se conversa, eso se acata", agregó.
García Linera convocó, sin embargo, a las empresas afectadas a iniciar la discusión del contenido de los nuevos acuerdos con el Estado "sobre el principio de confianza mutua" y las invitó a "seguir participando en el proceso extractivo, productivo".
Aunque bajo las nuevas condiciones, de las que dijo que "no son abusivas, no son arbitrarias, dejan la soberanía muy firme, pero también dejan la conciliación como un elemento propio en la elaboración de los futuros contratos".
"Hay un principio de autoridad y hay un principio de negociación y de diálogo bilateral que creo que dejan muy claramente establecidas las reglas en la negociación", manifestó. EFE
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