Naciones Unidas, 24 sep (EFE).- España es partidaria de que se imponga un límite al derecho de veto que tienen los "miembros permanentes" del Consejo de Seguridad de la ONU, EEUU, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China, según dijo hoy la ministra española de Exteriores, Ana Palacio.
A la salida de una reunión del Consejo de Seguridad convocado para hablar de justicia y del Estado de derecho, Palacio, se refirió a uno de los grandes temas que se están discutiendo en la Asamblea General de la ONU, la reforma de la organización.
Algunos países son partidarios de una ampliación del número de miembros permanentes del Consejo de Seguridad, puesto al que aspiran Brasil, Alemania y Japón, entre otros.
En su intervención ante la Asamblea General, el presidente del Gobierno español, Jose María Aznar, reconoció que la ONU necesita una reforma, pero apuntó que una ampliación del Consejo no implicará necesariamente una mayor eficacia.
En este sentido, la ministra explicó hoy que España entiende que "hay que abordar la ampliación", pero rechaza algunas de las ideas que están circulando al respecto, como la de crear tres tipos de países, miembros permanentes con derecho a veto, miembros permanentes sin veto, y miembros no permanentes.
Según dijo la ministra, ello significaría "una devaluación" de los actuales miembros no permanentes, entre los cuales figura España, que ocupará un asiento en el Consejo de Seguridad hasta diciembre de 2004.
En cuanto al veto, según explicó Palacio, debería estar limitado a algunas áreas específicas, como por ejemplo las establecidas en el artículo 7 de la Carta de las Naciones Unidas, el que hace referencia a la actuación "en caso de amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión".
Incluso en este capítulo, se podría excluir también la posibilidad de ejercer el veto en las decisiones que afecten a actuaciones humanitarias.
"A partir de ahí -dijo- estamos abiertos a cualquier debate, a cualquier discusión, con espíritu integrador y con ganas de buscar un consenso, porque todos somos conscientes de que las Naciones Unidas son indispensable en el siglo XXI, y que el Consejo de Seguridad tiene que jugar un papel primordial".
En declaraciones a la prensa, la ministra se refirió a las negociaciones que hay en marcha para aprobar una resolución sobre Irak, propuesta por Estados Unidos, que permita una mayor colaboración financiera y el envío de tropas de otros países.
Los atentados perpetrados contra la sede de Naciones Unidas en Bagdad ha tenido un efecto colateral positivo en el resto de países, como es la "voluntad clarísima de sumar esfuerzos en la reconstrucción de Irak", tal y como interpreta la ministra de las intervenciones que se han producido en el debate de la 58 Asamblea General.
En su discurso ante el Consejo de Seguridad, en el que hoy participaron varios ministros de Exteriores, Palacio consideró prioritario la reforma de las fuerzas de seguridad, tribunales, y estamentos militares en Irak, ya que ello permitiría establecer unas "reglas básicas de convivencia" en el país. EFE
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