La policía del estado federado alemán de Baden-Württenberg, donde se produjo el siniestro, informó en la primera rueda de prensa de que el accidente se debió presumiblemente a que el piloto del Túpolev que viajaba a Barcelona no reaccionó ante las advertencias de los controladores aéreos que le avisaron de que volaban en la trayectoria del Boeing de carga.
Pero la colisión podría haber resultado de los esfuerzos por evitar el choque, pues el Boeing, que se supone estaba equipado con un sistema para detectar estos peligros, habría desviado su ruta precisamente cuando el Túpolev lo hacia siguiendo las indicaciones de control.
En la cadena de televisión N-TV Andreas Spaeth, experto en seguridad aérea, señaló que los aparatos rusos no suelen estar equipados con estos radares, salvo los que viajan a Estados Unidos pues en ese país es obligatorio tenerlo.
Asimismo, indicó que la compañía aérea a la que pertenecía el Túpolev, Bashkirian Airline, de la antigua República Soviética de Bashkiria en los Urales, no suele volar fuera de territorio ruso por lo que no necesitan habitualmente comunicarse en inglés y utilizar un sistema de medición que no sea el métrico.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara .Fuente: agencias.