
Es extraño encontrar a una mujer mayor de 35 años a quien no le hayan dicho, en un examen físico mamario, ultrasonido o mamografía, que tiene quistes en su mama o que sufre de mastopatía.
Según el ginecólogo Santiago Palacios, quien escribe en la página electrónica saludalia.com, la mastopatía fibroquística es el trastorno benigno de la mama más frecuente que hay. Consiste en un aumento o inflamación del tejido mamario, especialmente en las zonas superiores y externas de los senos, hacia las axilas, lo cual los hace más densos.
Surge a cualquier edad después del inicio de la menstruación, pero es más probable que aparezca entre los 30 años y la menopausia.
El origen de este trastorno usualmente se liga con desequilibrios de las hormonas sexuales femeninas (los estrógenos).
La mujer sospecha de una mastopatía cuando nota zonas nodulares más duras e irregulares en sus mamas, que duelen mucho los días anteriores a la menstruación. En ocasiones, esos bultos pueden resultar verdaderos quistes.
Para aliviar una mastopatía, los médicos recomiendan analgésicos, antiinflamatorios no esteroides y fármacos hormonales. Muchas veces se hace necesaria una punción para aspirar el contenido de los quistes. También aconsejan llevar una dieta baja en té y café, chocolate, gaseosas, y grasa animal. El autoexamen de mamas es indispensable.