Estocolmo . Con la concesión del Premio Nobel de Literatura al escritor disidente Gao Xingjian, la Academia Sueca respalda las demandas de pluralismo y reformas democráticas en China, a la vez que hace justicia al reconocer por primera vez la literatura china.
Una de las consecuencias que tendrá para Gao el máximo galardón de las letras será que las exigencias de libertad y democracia en China centrarán la atención que los medios prestan al laureado en sus viajes por el mundo.
Gao Xingjian, de 60 años, refugiado político y actualmente con nacionalidad francesa, pasó diez años recluido en los campos de reeducación a los que fue a parar una gran parte de los intelectuales chinos durante la "Revolución Cultural" bajo el gobierno de Mao-Tsetung.
Horace Engdahl, el secretario permanente de la Academia Sueca, quien anunció hoy la concesión del premio a Gao Xingjian, destacó que "en su obra renace el combate del individuo por sobrevivir a la historia de las masas".
Añadió que la descripción de sus experiencias durante la Revolución Cultural "podría haber resultado en un modelo moral del disidente, pero Gao rechaza esta postura y se niega a bendecir ninguna otra".
La obra literaria de Gao, representada por sus novelas más conocidas como "La montaña del alma", "El libro de un hombre solo", y "La fuga", está centrada en los valores fundamentales del hombre y en la búsqueda de las claves de su existencia.
Según la justificación de la Academia Sueca, Gao Xingjian realizó "una obra de validez universal, marcada por una toma de conciencia amarga y de una ingenuidad lingüística que abre nuevas vías al arte de la novelística y del teatro chinos".
"Ya era hora de que se reconociese la valiosa contribución que aportan a la literatura los escritores chinos", subrayó Horace Engdahl.
En Pekín, varios intelectuales vinculados a la Academia China de Ciencias Sociales, reconocieron hoy ante EFE que el premio es "un honor merecido" para la literatura china, y lamentan que los jóvenes no conozcan a Gao porque su obra está prohibida en China.
La editora francesa de sus libros, Marion Hennebert, afirmó hoy a la emisora France Info que la obra de Gao demuestra que "con la literatura y el arte se puede luchar".
Anteriormente, la Academia Sueca había dejado de lado a China debido a las presiones ejercidas por la diplomacia de Pekín para que un escritor en su lengua obtuviese el Nobel de Literatura.
Una vez más, la Academia Sueca sorprendió esta vez con la designación de Gao Xingjian, en lugar del poeta chino Bei Dao, seudónimo del escritor Zhao Zhenkai, a quien mencionaban los medios como candidato.
Sorprendentemente, el nombre del disidente Gao Xingjian no figuraba entre los posibles ganadores que manejaban los críticos literarios y culturales de los diarios suecos.
El cambio de orientación de la Academia Sueca se ha visto claramente influido por el nuevo secretario permanente, Horace Engdahl, quien ha mostrado un perfil literario combinado con un "activismo" en favor de la democracia y la justicia.
Un indicador de esta orientación fue la concesión del Nobel de Literatura en 1999 a Günter Grass, por muchos considerado como la conciencia crítica de Alemania.
El próximo 10 de diciembre, aniversario de la muerte del fundador del premio, Alfredo Nobel, Gao Xingjiang recibirá la medalla de oro y el diploma de manos del Rey Carlos XVI Gustavo, en la tradicional ceremonia de la "Konserthuset" (Sala de Conciertos) de Estocolmo.
En la misma ciudad, Gao percibirá los nueve millones de coronas suecas (922.000 dólares) con que está dotado este año cada uno de los seis premios Nobel (Medicina, Física, Química, Economía, Literatura y Paz).
En el banquete que ofrecen los Reyes de Suecia, Gao será uno de los invitados principales, junto con el Embajador de su país, que en este caso será el de Francia, su nación de adopción.
Queda por ver cuál será la actitud de China, donde el nuevo Nobel de Literatura fue declarado hace tiempo persona "non grata".
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.