Nueva York . Ocho días después del atentado terrorista, los escombros de las Torres Gemelas desgraciadamente ya tienen un distintivo olor a cuerpos descompuestos, desvaneciéndose así las esperanzas de encontrar supervivientes.
Esta es una realidad con la que ahora tiene que lidiar el personal que trabaja entre los restos a que quedaron reducidos los enormes rascacielos, dijo hoy el comandante del Departamento de Bomberos de Puerto Rico, Julio Figueroa.
Figueroa es parte del equipo de 56 hombres de diversas agencias del gobierno y tres perros que fue enviado justo después del atentado a la ciudad de Nueva York desde la isla caribeña para ayudar en las labores de búsqueda y rescate de supervivientes
Explicó que llegaron el miércoles 12, al día siguiente de la tragedia, y desde el jueves trabajan doce horas diarias en la zona del epicentro, junto a los bomberos de esta ciudad.
"Primero trabajamos en la fase de rescate y ahora estamos en la de recuperación de cadáveres, esperando que el contratista nos indique que se va a hacer cargo de la estructura", indicó.
Eso implica, según Figueroa, que se usará más equipo pesado para remover todos los escombros "y cuando observan una parte de un ser humano, se detienen, recogen la pieza y siguen trabajando".
"Hay un factor que se llama salud y ya los cuerpos comenzaron a oler desde el lunes. Ya uno puede percibir que el ambiente es diferente", afirmó.
El alcalde Rudolph Giuliani afirmó el martes que las posibilidades de encontrar supervivientes "son muy pequeñas" por el tiempo que ha transcurrido desde el atentado.
"Estamos hablando de muchas personas, más de lo que se pueden imaginar, porque se ha hecho un estudio más o menos de los que supuestamente estaban, pero no hemos contado con las visitas, con las que llevaba el avión... estamos hablando de grandes cantidades de personas", sostuvo.
El bombero puertorriqueño -que descarta que haya vida entre los escombros aunque manifestó su deseo de que eso fuera cierto- afirmó que se han tomado todas las medidas de salud necesarias con todo el personal y que se desinfectan los equipos que se usan diariamente.
"Ojalá podamos darnos la satisfacción de que haya personas vivas, pero la intensidad de calor y la cantidad de escombros es extremadamente fuerte", sostuvo.
El equipo de rescate puertorriqueño tiene la experiencia de haber trabajado en labores de rescate en varias tragedias que han ocurrido en Puerto Rico, pero Figueroa asegura que les ha impresionado la cantidad de restos humanos que hay en el lugar.
"Lo que más nos ha impresionado es la cantidad de cadáveres. Estamos hablando de grandes cantidades de personas, estamos hablando de piernas, brazos... de cómo grandes cantidades de seres humanos quedaron aplastadas por un edificio", argumentó.
Aseguró que la zona del epicentro del desastre "parece de película, parece como si hubiese caído una bomba. Todo el mundo tiene que usar mascarillas con filtros para poder trabajar", explicó.
"Cuando miras a tu compañero al lado y miles de personas usando las mascarillas con filtro, uno parece que está en una película, uno no puede entender que eso sea real", agregó.
Figueroa explicó además que todavía no se ha podido llegar al gran hoyo que ha quedado bajo los escombros con la caída de los edificios, y que se compone de seis pisos soterrados que tenían las torres.
"Todavía nadie ha podido llegar porque tiene seis pisos hacia abajo. Estamos trabajando donde se ha podido llegar, se quita una viga, se remueven escombros, se saca una víctima y vuelve y se remueve una viga. Estamos hablando de una cantidad asombrosa de vigas, son dos grandes torres que colapsaron", argumentó.
Figueroa aseguró que lo más difícil en los trabajos de remoción de escombros es lo fuerte que eran las vigas que sostenían los edificios de 110 pisos cada uno.
"Lo más complicado es lo fuerte que eran las vigas, la gran cantidad de acero que se demolió, que cayó, que se dobló y hay que picar pedazo por pedazo para entonces mover los escombros y después las víctimas", dijo el comandante Figueroa.
El equipo de Puerto Rico podría regresar a la isla durante el fin de semana, aunque esperan la visita de la gobernadora Sila Calderón, que ya anunció su viaje a la Gran Manzana.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.