¿QUE LAS OLAS LO devolvieron a la orilla como botella de plástico?, ¿que trató usted de pararse en la tabla de surf y parecía que esta lo odiaba por el empujón que le pegó?, ¿que se sentía como si hubiera corrido una maratón después de dar un par de brazadas? Yo, que usted, aprendo a surfear antes de volverme a meter al agua con esa tabla.
Desde siempre, quienes se han dedicado a practicar el surf lo han aprendido por sí solos. Se metían al agua y, caída tras caída, iban asimilando las mañas de la disciplina. El juntarse con otros más experimentados que uno, siempre ayudaba. Después de todo, nadie dijo que era fácil.
Pero la verdad es que tampoco tiene por qué ser tan difícil. Si usted no quiere pasar por esta "procesión" y prefiere que las olas lo miren con respeto, la solución está en inscribirse en unas clases. Para acudir en su ayuda abrió sus puertas la Academia de Surfing de Costa Rica.
En nuestras costas, este deporte cuenta con una gran cantidad de fans porque, como se sabe, tenemos las mejores playas para surfear. Así que ya contamos con la infraestructura.
A eso hay que agregar que, como deporte que es, se le atribuyen beneficios para la salud, entre ellos, el aumento de la resistencia cardiovascular.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Hay quienes ven en el surf una práctica peligrosa, y ellos también argumentan razones para creerlo. "Encierra algún riesgo, pero no hay que tenerle miedo: más bien, respeto", comenta Giancarlo Loría, propietario e instructor de la Academia. "Uno de los problemas es que ciertos principiantes se meten en zonas del mar que son para avanzados; esto podría ser peligroso porque hay arrecifes y corrientes", agrega.
El surf también está teñido de algunos estereotipos que definitivamente no lo ayudan. "La gente tiende a ver a los que practican el surf como vagos o ÔdrogosÕ. Eso es un prejuicio. Este es un deporte común y corriente, que, como vimos, tiene grandes ventajas sobre todo para la salud", expresa Loría.
¡Al agua, surfos!
Giancarlo Loría es el iniciador de esta academia. Con 26 años, 14 de ellos sobre las tablas de surf, este joven de contextura delgada y músculos definidos forma parte de la selección nacional de surf. Además, ha participado en campeonatos nacionales e internacionales en Ecuador y Panamá.
Su técnica de enseñanza hace una revisión de aspectos generales de esta disciplina, así como cosas más específicas. Por ejemplo, entre lo primero que usted aprenderá está el tema de las olas y las corrientes marinas. "Se les explica cómo se forman, qué las provoca, por qué a veces uno llega a la playa y no hay olas, y por qué otras veces son grandísimas", explica Giancarlo.
Luego se pasa de las palabras a los hechos. Si el cliente lo solicita, podrá recibir una primera clase en una piscina e iniciar allí las prácticas sobre aspectos relativos al equilibrio, el balance y a la "remada": esto, con la idea de que pierda el miedo al llegar al mar.
Una vez en la playa, con todo aquel montón de agua al frente, los instructores explican a los principiantes las diferencias que hay entre los tipos de tabla, sus medidas, sus pesos y la tabla ideal para cada ocasión. "Es muy importante porque la tabla es como los zapatos del surfeador", afirma Loría.
La Academia de Surfing de Costa Rica no tiene una playa determinada en la cual impartir las lecciones pues esto depende del oleaje, pero puede ser desde playa Agujas (antes de Punta Leona) a playa Esterillos (después de playa Hermosa).
El momento de entrar al mar no es dramático, por aquello de que usted tema a las olas. "Una vez en el mar, trabajamos con un boogie (tabla pequeña) a una distancia de 10 ó 15 metros de la orilla y con el agua a la cintura", comenta el instructor.
El avance en cada lección depende del alumno; aun así, es posible que en la primera clase uno empiece a usar una tabla más grande. Y ahí comienza lo bueno. Primero le enseñarán cómo avanzar acostado, moviéndose con los brazos, y luego como los grandes: de pie.
Las clases se imparten los fines de semana, y la salida de San José es a las 5:30 a. m. No se dicta un número determinado de horas pues estas dependen del clima y del estado de las olas. Sin embargo, Giancarlo comenta que el regreso a San José podría ser a la 1 p. m.
Junto a Loría, como instructor en la Academia de Surfing trabaja Diego Naranjo. Ambos están preparados en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar Ðasí que, tranquilosÐ.
¿Quiénes pueden aprender a surfear? Según Giancarlo, todos: "No hay límite de edad para inscribirse; incluso los niños pueden meterse si tienen autorización de los papás. No hay límite de peso pues hay tablas grandes para personas con sobrepeso. Tampoco es necesario saber nadar como experto: lo básico es suficiente".
Es más, ni siquiera tiene usted que hacer un gasto grande en equipo ya que, en esta academia, la mensualidad que uno paga incluye el alquiler de la tabla y de la licra. Así pues, no caben los pretextos.
Cómo, dónde, cuándo
¿Qué? Academia de Surfing de Costa Rica.
Horario : Sábados o domingos. Salida: 5:30 a. m.
Dónde: Desde Punta Agujas (antes de Punta Leona) a Playa Esterillos (después de playa Hermosa). Depende del oleaje.
Tarifas por persona: Una lección, $45 (¢13.200*); mensual, $150 (¢44.000*); trimestral, $380 (¢111.530). El precio incluye transporte, refrigerio, almuerzo, entrenamiento personalizado, alquiler de tabla, clase básica en piscina, alquiler de licra para la práctica.
(*) Estas tarifas incluyen cuatro sábados al mes.
Recomendaciones para las clases: Use protector solar (especialmente en orejas, hombros, frente, nariz, nuca, pómulos, pantorrillas y el dorso de la mano). Las mujeres deben usar vestido de baño entero de natación o pantaloneta de surf. Se recomienda utilizar pantaloneta de surf para protegerse del sol y del roce de la taba con el abdomen. Hay que hidratarse antes, durante y después de la sesión. Llevar un maletín pequeño.
Teléfonos: 240-9022 y 392-1801.