Archivo

Esa ola es mía

En la vida de todo surfeador llega un momento en que las olas se saborean como propias. Si usted siempre soñó con reclamar la suya, empiece por aprender a surfear: le decimos dónde

EscucharEscuchar

¿QUE LAS OLAS LO devolvieron a la orilla como botella de plástico?, ¿que trató usted de pararse en la tabla de surf y parecía que esta lo odiaba por el empujón que le pegó?, ¿que se sentía como si hubiera corrido una maratón después de dar un par de brazadas? Yo, que usted, aprendo a surfear antes de volverme a meter al agua con esa tabla.








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.