
¿Cómo percibe usted este intento legislativo de reformar la Sala Constitucional?
La Sala sí necesita una reforma después de casi 21 años de estar laborando. El incremento de trabajo ha sido bastante grande, pero, si se reforma la Sala integralmente, si ese es el intento, debe hacerse de una manera pausada, razonada, no al calor de una determinada sentencia, sino viendo qué le conviene más al país, no qué le conviene a un grupo de personas que se sienten afectadas por una resolución ('). Me parece importante que intervengan el Colegio de Abogados, la propia Sala y que se le pregunte a ciudadanos informados sobre el tema. Hacer una reforma porque una sentencia no gusta eso es muy peligroso.
¿Cuál debe ser el campo de acción de la Sala?
El artículo 10 de la Constitución es el que define el campo de acción de la Sala.
Hay quienes señalan desde el Congreso que los magistrados se han extralimitado en la interpretación de sus poderes.
Me parece que la Sala ha hecho lo que el artículo 10 le ha ordenado. El problema es que muchas veces los fallos no gustan a la gente, porque se sienten afectados. Desafortunadamente para algunos, nosotros nos movemos dentro de los límites de la Constitución.
En la Asamblea se les señala que colegislan, que le dicen a los diputados qué hacer...
No le decimos a la Asamblea qué es lo que debe caber, le decimos hagan ustedes, porque de ustedes es esa potestad.