Caracas, 4 jun (EFE).- Una sesión especial de la Asamblea Nacional (AN) venezolana fue suspendida hoy abruptamente luego de que grupos de parlamentarios oficialistas y de la oposición se enzarzaran a golpes e insultos en pleno hemiciclo.
La violencia estalló cuando el presidente de la AN, el "chavista" Francisco Ameliach, intentó instalar la sesión especial, pero un diputado opositor le arrebató y lanzó por los aires el documento que leía, correspondiente al orden del día.
La sesión especial tenía como asunto único de discusión el proyecto de reforma del Reglamento Interior y de Debates de la AN, presentado ayer martes por el oficialismo.
La oposición rechaza esa reforma porque plantea limitar las potestades de la Comisión de Legislación, dominada por los adversario del Gobierno y encargada de revisar los proyectos de ley antes de que pasen al pleno legislativo para su aprobación final.
Los parlamentarios opositores llegaron hoy a la AN, de 165 miembros -un 51 por ciento adeptos al Gobierno- dispuestos a "impedir por todos los medios" la celebración de la "írrita e ilegal" sesión especial, declaró a los periodistas el diputado del partido minoritario La Causa Radical (LCR), Elías Mata.
Como estrategia, los diputados contrarios a Chávez impidieron a la directiva parlamentaria llegar a sus puestos, lo que no evitó que Amiliach intentara instalar la sesión especial.
La polémica reunión fue convocada este martes por Ameliach luego de que su compañero de bancada, el diputado Omar Mezza, presentó la propuesta de reforma del Reglamento que afecta principalmente a las potestades de la Comisión de Legislación.
Según Mezza, es necesario limitar la acción de esa Comisión porque la oposición la utiliza para "represar leyes e impedir el funcionamiento de la AN".
El diputado opositor Alfonso Marquina dijo, por su parte, que el Gobierno intenta "imponerse a la fuerza" y aniquilar la Comisión de Legislación para lograr la aprobación de leyes que "limitan las libertades" de los venezolanos.
En la mencionada Comisión se encuentra, entre otros, el polémico proyecto de ley de Responsabilidad Social de la Radio y la Televisión, impulsado por el Gobierno y que busca regir el funcionamiento de los medios locales.
Tras serle arrebatados los papeles, Ameliach suspendió la sesión especial y la convocó para el próximo viernes en El Calvario, a unas cinco cuadras de la sede del Legislativo y lugar de reunión de los seguidores del presidente Hugo Chávez.
La suspensión de la sesión fue el detonante de la trifulca entre diputados oficialistas y opositores, que forcejearon y se intercambiaron golpes e insultos.
El diputado socialdemócrata Henry Ramos anunció que la bancada opositora no asistirá a la sesión de El Calvario "para que los masacren" los seguidores de Chávez.
Agregó que el oficialismo convocó la sesión fuera del Parlamento porque "no tienen el coraje para trabajar en la sede legislativa e insisten en imponerse, simplemente porque no tienen razón".
Por su parte, Ameliach explicó que el artículo primero del Reglamento Interior de Debates "permite sesionar fuera de la sede del Parlamento", y que lo activó para asegurar el funcionamiento de la AN que supuestamente busca torpedear la oposición.
Mientras los diputados venezolanos se enzarzaban a golpes en el hemiciclo, seguidores del presidente del país, Hugo Chávez, permanecían apostados a las puertas de la AN en actitud hostil.
La "horda de malvivientes" atacó con piedras al diputado Pedro Pablo Alcántara (socialdemócrata), según él mismo declaró a los medios locales.
El legislador oficialista Tarek William Saab intentó persuadir a los "chavistas" para que dejaran pasar a los diputados opositores cuando abandonaran la sede del Legislativo. EFE
gf/hma