Convencido de que le faltó malicia, el aspirante presidencial socialcristiano, Miguel Angel Rodríguez, admitió durante esta semana haber incurrido en un error al reunirse con el controversial político mexicano Carlos Hank González, quien es objeto de una investigación sobre supuesto lavado de dinero proveniente del narcotráfico, por el Gobierno estadounidense.
Pero lejos de aplacarse con la admisión de ese error, los impactos del caso Hank se multiplicaron esta última semana.

Las repercusiones llegaron más allá de los políticos y partidos mayoritarios pues alcanzaron también a la Embajada de México, la Procuradoría General, el Congreso e incluso el Tribunal Supremo de Elecciones.
Rodríguez, el expresidente Rafael Angel Calderón y los exministros Rolando Laclé y Roberto Rojas, así como sus esposas, estuvieron hospedados en una hacienda de Carlos Hank -ubicada en Toluca, México- entre el domingo 18 y el martes 20 de mayo. Además, el empresario facilitó el transporte aéreo.
El escándalo hizo que los diputados se olvidaran de la tramitación de proyectos. Las bancadas del Partido Partido Liberación Nacional (PLN) y del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) se enfrascaron en un inclemente intercambio de denuncias y reproches recíprocos.
El caso Hank también repercutió en la Embajada de México en Costa Rica. El embajador, José Rafael Castelazo, expresó el jueves, en una conferencia de prensa su inconformidad por los "juicios simplistas" emitidos por personas afines a la tendencia liberacionista de Corrales.
Pero el escándalo también volvió a revivir la polémica sobre diferentes inversiones de empresarios mexicanos como el exbanquero multimillonario y prófugo de la justicia mexicana, Carlos Cabal Peniche, quien fue dueño entre 1992 y 1995 de Banana Development Corporation (BANDECO) y Pinneaple Development Corporation (PINDECO).
Otra de las inversiones es la de la firma Triturados Basálticos y Derivados S.A. de C.V. (TRIBASA), en la que participa Carlos Hank Rhon, hijo de Carlos Hank González.
TRIBASA, en asocio con otras dos empresas nacionales, obtuvo la concesión para la reconstrucción de la autopista Bernardo Soto.
Además
- Lucha presidencial
- Terreno fértil
Pero la agencia del Banco Nacional de Moravia también fue terreno fértil para tres malhechores que el viernes, a las 10:20 a.m., a balazos y golpes, asaltaron esas oficinas, donde hirieron a tres clientes y a un vigilante para huir con una cantidad estimada entre los ¢8 millones y los ¢12 millones.