La pintora Ana Cecilia Woodbridge trabajó duro para sacar, de su paleta, los "tonos" que caracterizan a las mujeres afrocaribeñas, y plasmar sus figuras en los lienzos.
Y es que así como su piel puede ser de un negro de mayor o menor intensidad, lograr el tono exacto no lo es todo. También tenía que captar los "colores" de los gestos y miradas de esas mujeres, de muy diferentes matices, y que la artista refleja en su nueva muestra pictórica.
Divas afrolatinas se llama la exhibición mediante la cual Woodbridge hace un homenaje a la mujer negra, en este mes cuando la comunidad limonense celebra la diáspora africana.
Mujeres sembrando, otras bailando con su atuendo de carnaval y hasta una virgen negra son escenas de los 21 cuadros que colgarán en el Museo Nacional, hasta el 21 de agosto.
Josefina, pero de esas que no podía perderse un paseo por el Caribe, la pintora no olvida los viajes a Limón que hizo en su niñez, cuando visitaba a su abuelo materno. "Iba en vacaciones y era una linda experiencia. También entré en contacto con la comunidad negra de Perú, pues viví en ese país varios años", recordó la mujer.
Explosión de talento
Vestida con bata blanca o con su gabacha de trabajo, Woodbridge trató de resumir su vida como artista. "Siempre me gustó pintar, pero me casé, tuve hijos cinco y solo pude dedicarme al arte cuando ellos crecieron y entraron a la escuela", relató.
Ese tiempo tan esperado le llegó en 1983, cuando tenía 38 años y estaba con su familia en Perú, por el trabajo de su esposo, el farmacéutico Pedro Alfaro.
"Entré a clases intensivas de pintura. Estaba en eso ocho horas al día y luego de un año logré hacer mi primera exposición", narró la pintora, quien hoy tiene 60 años.
Fue cuestión de tiempo para que una exposición siguiera a la otra y, a su vuelta en Costa Rica, la artista no solo siguió con su "producción" de arte: empezó a dar clases. "Entonces había un gran vacío de talleres de pintura y decidí enseñar", recordó.
Esa faceta la mantiene hasta ahora, pues tiene a cargo unos 40 alumnos quienes también aprenden sobre espiritualidad.
"Dios tiene una gran importancia en mi vida. En el caso del artista, se trata de un cristiano con una gran potencialidad para transmitir paz, belleza y alegría", comentó.
Coherente con sus creencias, decidió destinar el 35 por ciento de las ventas de esta exposición al proyecto de reconstrucción de la Catedral de Limón.
Divas afrolatinas estará expuesta de martes a domingo, de 9 a. m. a 4 p. m.