Llegar a los 70 años con el reconocimiento y el cariño de varias generaciones de televidentes es un logro que Bugs Bunny ya alcanzó.
Desde 1940 –año en que se estrenó
No cabe duda que el llamado Conejo de la Suerte mantiene la suya bien asegurada. En su intento por evitar que sus siete décadas de vida lo lleven al olvido, Bugs Bunny regresará a la gran pantalla con un nuevo proyecto cinematográfico, el cual será una aventura en 3D.
Será la cuarta vez que llegue a la gran pantalla, pero solo la tercera en que sea la verdadera estrella, ya que tuvo un papel secundario en una película en 1988 y dos protagónicos en 1996 y en el 2003.
No satisfecho con el anuncio, Warner Bros., su casa productora, ha querido homenajear a este siempre joven veterano de los dibujos animados en la TV.
La compañía confirmó, la semana pasada, que hará una nueva serie de 26 episodios en los que se podrá ver a Bugs Bunny y a otros personajes de Looney Tunes.
Esto confirma que, a los 70 años, en lo que menos piensa Bugs es en la jubilación.
Este simpático conejo tiene muchos años de haber conquistado la fama al ganarse el gusto de sus seguidores.
Precisamente, la gran inspiración para crear a Bugs Bunny fue el actor estadounidense Groucho Marx, conocido por ser uno de los miembros de la familia cómica Hermanos Marx, la cual consiguió la fama en las décadas de los años 20 y 40.
“Groucho Marx tiene mucho que ver en la personalidad de este carismático conejo, caracterizado por la tranquilidad más absoluta en las situaciones más riesgosas”, detalló un artículo publicado por el diario español
“Sustituyendo el puro de Marx por una zanahoria, este conejo desafiaba a la autoridad en cualquier situación haciendo ver su superioridad intelectual. El hecho de que le apuntaran con una escopeta a la sien no parecía importarle lo más mínimo y era ahí el momento en el que su mítica frase entraba en acción, haciendo perder aún más los nervios al cazador Elmer”, agregó la publicación.
Fueron todos estos amigos los que han apoyado al dibujo animado en sus mejores momentos, como cuando hizo que Warner Bros. ganara un Óscar al mejor cortometraje animado por
“Bugs Bunny supuso toda una revolución de la televisión. El descaro, la chulería, el absurdo y el hecho de que, en ocasiones, hablara directamente hacia el público hicieron que se aceptara con gran éxito una concepción totalmente innovadora en la época”, dijo su creador oficial Tex Avery.
Él explicó que su diseño original fue basado en Happy Rabbit, el cual fue desarrollado por diversos caricaturistas de la época como Ben Hardaway, Bob Clampett, Robert McKimson y Chuck Jones.
Joe Adamson, historiador de la animación, asegura que
Allí se usó, por primera vez y a cargo de Mel Blanc, la voz que luego se convertiría en la estándar para el personaje animado. Como dato curioso, cuando murió Blanc en 1989, Jeff Bergman, Joe Alaskey y Billy West se convirtieron en las nuevas voces del conejo.
Bugs apareció en cinco cortos más en 1941. En 1942, el conejo ya era la estrella de la serie Merrie Melodies, que originalmente solo pretendía mostrar a sus personajes por una única vez.
Si de versatilidad se trata, Bugs ha sido viajado por todo Estados Unidos y, a veces, a otros continentes.
A través de sus madrigueras, el personaje ha aparecido en lugares tan variados como México (
Sin embargo, la fama también trajo problemas, pero ¿cuáles pueden ser los problemas del irreverente Bugs Bunny? Sin duda, su mayor rival es uno de los roedores más fuertes y potentes de la pantalla: Mickey Mouse.
Con Mickey, mantuvo una lucha de estrenos. Además, ambos son los dos únicos dibujos animados que tienen una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
No obstante, los logros del conejo evitan pasar por alto que, por más de 40 años, el personaje contó con su propio
Asimismo, en 1997, el dibujo apareció en una serie de sellos postales, el cual es el número siete en la lista de las estampillas más populares para los coleccionistas de EE. UU.
Por bromista, Bugs Bunny puede ser simpático o irritante. Sin embargo, nadie puede negar que se trata de un personaje genial, tanto que a sus 70 años aún se le puede preguntar: ¿Qué hay de nuevo, viejo?