
Lejos de catapultar el plan gubernamental contra la deuda interna, los dos días de reuniones entre el mandatario José María Figueres y cuatro aspirantes a la Presidencia de la República concluyeron ayer con un mayor entrabamiento de dichas propuestas.
El atoramiento se centra, principalmente, en las propuestas medulares del Gobierno, como la de mantener el impuesto de ventas en un 15 por ciento.
Los liberacionistas José Miguel Corrales y Wálter Coto, así como el socialcristiano, Miguel Angel Rodríguez, dejaron clara su oposición rotunda a esta iniciativa y estiman que en abril debe retornar al 13 por ciento.
Sobre este punto, el socialdemócrata, Carlos Manuel Castillo, dijo apoyar el 15 por ciento si se revisa la lista de productos exentos, de manera que no se afecte a las clases más pobres.
También enfrentan una fuerte corriente adversa la venta de activos estatales y de la zona marítimo-terrestre, así como la postergación de la reducción del arancel para bienes de consumo final del 20 al 18 por ciento.
Evidencia de este atascamiento fue el endurecimiento de posición que Miguel Angel Rodríguez, virtual candidato del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), manifestó ayer.
El adversa mantener el impuesto de ventas en un 15 por ciento, vender parte de la zona marítimo terrestre, la empresa estatal Radiográfica Costarricense S.A. (RACSA), así como dar en concesión el espectro radiofónico.
Wálter Coto también fue explícito en el rechazo a la enajenación de activos estatales y de parte de la zona marítimo-terrestre, y a mantener el impuesto de ventas en un 15 por ciento. Empero, aportó posibles soluciones alternativas.
Coto y Rodríguez se reunieron ayer, por separado, con el presidente, José María Figueres, en la Casa Presidencial, adonde fueron convocados para debatir las propuestas del Ejecutivo para atacar el problema de la deuda interna, que según el Ministerio de Hacienda es de ¢795 mil millones y que consume en intereses el pago del 28 por ciento del presupuesto nacional.
Optimismo oficial
A las negativas de Rodríguez y Coto hay que sumar las expuestas, el martes pasado, por los precandidatos liberacionistas, José Miguel Corrales y Carlos Manuel Castillo.
Corrales dijo "no" a mantener el tributo de ventas en el nivel actual, vender activos y postergar la reducción arancelaria aludida.
Castillo, además de condicionar el apoyo en materia de impuesto de ventas, pidió separar la discusión sobre la venta de activos, al considerar que esta alternativa no generará recursos inmediatos para disminuir la deuda interna.
Estas posiciones contrastan con el optimismo expresado, ayer, por Marco Vargas, ministro de la Presidencia, quien calificó de "bastante positivas" las pláticas en cuestión.
"Todo suma, no resta", manifestó Vargas, para quien las reuniones de los dos días anteriores han permitido determinar en cuáles proyectos existe consenso y abrir espacios de negociación en el Congreso.
Afirmó, por ejemplo, percibir apoyo hacia las iniciativas de donación de deuda, ruptura del tope del impuesto que pagan los autos de lujo, el recorte de los gastos superfluos y la creación de una comisión de notables.
En su encuentro con Figueres, Rodríguez lanzó un furioso ataque contra el Gobierno.
"Lamento señalar que he tenido que venir a decir que este desastre no puede continuar, que el país no puede seguir por un camino por donde crece el desempleo, las familias sufren el aumento en el costo de la vida; un país donde tenemos el dolor de la pobreza y que recibe servicios públicos cada vez de menos calidad", manifestó.
En este sentido, criticó al plan oficial por estar "ayuno de consideraciones sociales", razón por la cual se encuentra --según dijo-- "desequilibrado".
Medidas novedosas
Rodríguez denunció que la enorme variedad de posiciones sobre deuda interna que existen en las tiendas liberacionistas dificultan lograr una posición nacional sobre la solución de este problema.
Fue por ello que pidió al Gobierno, al Partido Liberación Nacional y su fracción legislativa, y los precandidatos socialdemócratas unificar un criterio.
Rodolfo Brenes, jefe de la fracción legislativa del PUSC y quien acompañó a Rodríguez ayer, recalcó también la necesidad de que exista claridad en las posiciones del Partido Liberación Nacional (PLN). "Los proyectos no van a avanzar si no hay una postura uniforme", expresó.
Asimismo, advirtió que la bancada socialcristiana no cederá en impuestos, venta de la zona marítimo-terrestre y de RACSA.
Entre tanto, Coto propuso alternativas novedosas. Entre ellas, crear un impuesto del 10 por ciento a los premios de la lotería nacional y establecer una contribución de los abonados del servicio celular de $2 mensuales durante cinco años. Con esto se recaudarían, proyectó, ¢5.000 millones en los próximos dos años.
Además, elaborar, en un plazo de 45 días, un plan de reactivación económica y aprobar una ley de empleo público que racionalice la remuneración y la utilización de los recursos humanos y elimine plazas innecesarias. Estas y otras medidas, dijo, reducirían el débito en cuestión en ¢200.000 millones.
Coto abogó porque el Gobierno pida, a la Contraloría General de la República, una certificación del monto exacto de la deuda. Dijo que esto es necesario pues la población está confundida con la diversidad de montos que se han dado a conocer. El Ministro de la Presidencia dijo que no le veía ningún problema a esta solicitud.
El precandidato liberacionista abogó, además, porque se realice una consulta popular sobre la venta de activos. Esta posibilidad fue apoyada por Miguel Angel Rodríguez, cuando se le consultó al respecto.