Washington, 6 oct (EFE).- Una acongojada comunidad amish dio hoy sepultura en Lancaster (Pensilvania, EEUU) a Anna Mae Stoltzfus, de 12 años, la quinta estudiante muerta por un ataque a tiros en una escuela del área por un lechero que se suicidó.
Los funerales de otras cuatro menores de edad muertas en esa tragedia se efectuaron el jueves, en el mismo cementerio en la localidad amish de Nickel Mines, en el condado Lancaster.
De las otras cinco escolares heridas de gravedad en el incidente, cuatro de ellas se hallan en estado crítico en un hospital de la zona.
A la quinta se le desconectó el jueves el equipo que la mantenía artificialmente con vida y hoy, viernes, se debate en su casa entre la vida y la muerte, según fuentes cercanas a su familia.
Tanto durante las exequias de ayer, jueves, como en las de hoy, los amish no permitieron la presencia de los medios de comunicación.
La policía local impuso un zona de exclusión aérea para evitar que la televisión tomara imágenes del cortejo fúnebre y los entierros desde el aire.
Ayer, jueves, se sepultó a Marian Fisher, de 13 años; Naomi Rose Ebersol, de 7; y las hermanas Mary Liz Miller, de 8; y Lena Miller, de 7.
Los ataúdes se llevaron en carruajes tirados por caballos hasta el cementerio situado en una colina de la ciudad de Georgetown, que linda con Nickel Mines.
El cortejo fúnebre pasó frente a la vivienda del autor de la matanza, Charles Carl Roberts, de 32 años, que se suicidó y que ya ha sido perdonado por los líderes de la comunidad amish.
Los amish invitaron a su viuda a asistir a los funerales, pero se desconoce si estuvo presente.
La comunidad recibe donaciones de varias partes del mundo para ayudar a las familias de las víctimas.
Los líderes de los amish también han creado un fondo para asistir a la viuda de Roberts y sus tres hijos.
Roberts había explicado en cartas de despedida que escribió a su familia que estaba lleno de odio hacia sí mismo y hacia Dios.
Tres de las menores de edad murieron en el aula donde fueron tiroteadas y otras dos perecieron el martes pasado en el centro hospitalario en el que ingresaron.
Roberts, residente en Georgetown, irrumpió en la casa escuela de la comunidad de Bart Township, a un centenar de kilómetros de Filadelfia, ordenó la salida de los alumnos varones y de las maestras, y después ató y alineó ante la pizarra a las niñas, a las que disparó en la cabeza.
El homicida también había dicho por teléfono a su esposa, antes de su ataque armado, que hacía 20 años había abusado sexualmente de dos niñas de la familia, de 3 y 4 años, algo que negaron sus parientes. EFE
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