Las personas requieren energía para mantenerse vivas y saludables. Esa energía vital se conoce en la India como "prana", y a partir de ese término se acuñó el nombre de pranoterapia o sanación pránica: un método que pretende armonizar las cargas energéticas del paciente para que este alcance el bienestar físico y emocional.
Quienes aplican esta técnica se basan en la existencia del aura, una especie de escudo electromagnético que envuelve al cuerpo humano y que -según dicen- puede verse alterado por el estrés, el ambiente, los temores, las emociones y otros innumerables factores.
"El aura es la suma de los campos magnéticos de cada órgano del cuerpo. Si hay una alteración energética en alguna zona, esta será más vulnerable a las enfermedades y al dolor", afirma el médico Vladimir Carazo, quien practica la pranoterapia y dirige el Instituto Prana.
Este tipo de terapia ha ganado adeptos en Costa Rica durante los últimos años; en especial, entre aquellas personas que creen en la medicina holística (que trata el cuerpo y la mente).
También hay quienes desconfían de ella por la dificultad de ofrecer una evidencia científica que la respalde (Véase recuadro Con cautela).
"Es probable que estas terapias alternativas posean un efecto placebo; es decir, que funcionan porque la persona tiene fe en que pueden ayudarla a mejorar. Sin embargo, esa acción no se mantiene por mucho tiempo", afirma el psiquiatra José Luis Salas.
No obstante, Carazo aclara que la sanación pránica no intenta reemplazar la medicina ortodoxa o tradicional; sino, convertirse en un complemento que brinda a las personas una mejor calidad de vida.
Según dice, la pranoterapia ayuda a combatir los síntomas de padecimientos tan diversos como la migraña, el cáncer, la depresión, la gastritis y las enfermedades derivadas del estrés.
Energía renovada
El fundador de este método es el filipino Choa Kok Sui, un ingeniero químico que ha dedicado buena parte de su vida a estudiar técnicas curativas utilizadas en la India. Uno de sus discípulos, el maestro Del Pe, se encargó de difundir esos conocimientos en América Latina.
"La mayoría de los médicos desconoce la anatomía de la energía humana, que es muy importante porque controla el funcionamiento de los órganos", afirma Del Pe, quien se encuentra en Costa Rica.
Según Kok Sui, en el aura hay siete centros de mayor concentración de energía llamados "chacras", cada uno de los cuales está asociado a alguna parte del cuerpo.
Si las enfermedades son manifestaciones que revelan la falta o el exceso de energía en tales zonas, los "sanadores pránicos" deben aprender a percibir esos campos magnéticos y devolverles su equilibrio. ¿Cómo?: con las manos.
"Nosotros sentimos las diferencias energéticas como vibraciones o cambios de temperatura, entonces realizamos una limpieza y suministramos energía nueva con nuestras propias manos", describe la terapista Alexandra Kissling, miembro de la Fundación de Sanación Pránica en Costa Rica.
El terapista no toca al paciente mientras efectúa este procedimiento, sino que ubica sus manos a unos diez centímetros de la persona y las encorva para simular una especie de cuchara que "barre" la zona.
Por su parte, el paciente debe permanecer relajado y dispuesto a recibir la sanación: de esto, y de la gravedad de su problema, dependerá la efectividad del método y el número de sesiones necesarias para la curación. Cada una de ellas cuesta alrededor de ¢5.000.
Técnica correctiva
"Yo padecía de colitis crónica desde los 14 años de edad y probé muchos tratamientos sin ningún éxito. Hace tres años, el maestro me hizo una sanación y la colitis se me quitó por completo", afirma Erland Wimmer, quien ahora sobrepasa los 40 años y se dedica a la psicoterapia pránica.
Como él, más de 200 psicólogos, médicos y personas ajenas al área de la salud han recibido cursos sobre esta técnica en el país. Según Wimmer, cualquier persona puede aprender a controlar la energía vital y aplicar la terapia en sus pacientes; o bien, en su propio cuerpo. (Véase recuadro ¿Le interesa?)
Al respecto, cabe advertir que la pranoterapia es una técnica correctiva y puede eliminar el dolor o los síntomas de una enfermedad, mas no sus causas. Sin embargo, Wimmer afirma que mantener el equilibrio energético también ayuda a prevenir la aparición de alteraciones en la salud.
"La sanación pránica es un instrumento de ayuda muy poderoso y puede dar excelentes resultados por sí sola, pero tiene límites, como cualquier método. Lo importante es que los pacientes sepan que esta opción puede ser parte de un tratamiento integral en beneficio de su salud", concluye.
Con cautelaDos especialistas ajenos a la pranoterapia ofrecieron las siguientes opiniones sobre esa técnica.- José Luis Salas, psiquiatra y miembro del Centro Internacional para el Control del Estrés:"Se requieren muchos estudios que respalden un tratamiento para que uno pueda recomendarlo, por eso desconfío cuando se habla de terapias que sirven para curar muchas cosas sin ofrecer una base científica.Para tratar el estrés es necesario que la persona evite las bebidas alcohólicas, haga ejercicio, duerma bien y cambie su estilo de vida. El problema es que, en lugar de hacer esos sacrificios, muchos prefieren recurrir a una opción que parece mágica".- Mary Vinocour, endocrinóloga:"La medicina se basa en estudios para demostrar la efectividad de un tratamiento, y este tipo de procedimientos -como la pranoterapia- tienen el inconveniente de no presentar un fundamento científico.No se puede impedir que un paciente pruebe opciones que pueden hacerle sentir mejor; siempre y cuando esto no sustituya los medicamentos y el control médico necesarios".