
Brasilia. EFE. El diputado y excandidato presidencial brasileño Eneas Carneiro, un polémico protagonista de la política nacional, falleció ayer a los 68 años, víctima de leucemia, informó el presidente del Partido de la República (PR), Luciano Castro.
Carneiro fue fundador del hoy extinto Partido de la Reedificación del Orden Nacional (Prona), por el que se postuló a la presidencia de Brasil en las elecciones de 1989, 1994 y 1998.
Obtuvo su mejor resultado en 1994, cuando quedó en tercer lugar por detrás de Fernando Henrique Cardoso, reelegido en esos comicios, y el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
Excéntrico. Excéntrico como pocos, de gruesos lentes, calvicie pronunciada y una poblada barba negra, defendió en todas sus campañas el “derecho” de Brasil a construir la bomba atómica.
Por las leyes electorales, su partido tenía escasos segundos en la propaganda por televisión, que aprovechaba para gritar a viva voz: “Mi nombre es Eneas”.
Más allá de sus excentricidades, era un inquieto intelectual de ideas nacionalistas, que proponía romper con el capital financiero internacional para acabar con la globalización.
Nacido en 1938 en un barrio marginal de Río Branco, capital del remoto estado amazónico de Acre, Carneiro se jactaba de las duras condiciones en que vivió en su tierra natal y en Belem, capital del estado amazónico de Pará, antes de llegar a Río de Janeiro, donde se graduó como médico cardiólogo, físico y matemático.
En las elecciones del 2002, ganadas por Luiz Inácio Lula da Silva, Carneiro decidió no ser candidato a la Presidencia, pues ya tenía conocimiento de la leucemia que finalmente acabó con su vida.
Postuló, sin embargo, para un cargo en la Cámara de Diputados, para el que fue elegido con 1,5 millones de votos, la mayor votación registrada en esas elecciones para un puesto legislativo.