Salt Lake City (EEUU), 12 mar (EFE).- Elizabeth Smart, la joven de 15 años secuestrada hace casi ocho meses del dormitorio de su casa en Salt Lake City, y cuya desaparición generó una ola de miedo a los raptos infantiles en EEUU, fue liberada hoy en buen estado.
Smart estaba junto a su secuestrador en un automóvil que fue detenido por la policía de Sandy, un suburbio de Salt Lake City (Utah), después de que dos personas dijeron haber visto a Brian David Mitchell, alias "Emanuel", el principal sospechoso del caso.
Mitchell había realizado trabajos en la casa de la familia Smart y recientemente la policía había divulgado un dibujo con sus características físicas.
La policía siguió la pista hasta dar con el vehículo en el que se había visto a Mitchell, y el automóvil fue detenido por los agentes.
Smart y Mitchell se encontraban en el automóvil junto a una mujer que no ha sido identificada.
Un portavoz de la policía señaló que la joven, que se encuentra en buen estado, fue trasladada a una comisaría y posteriormente se reunió con sus padres.
Mitchell, descrito por la policía como un vagabundo, y la mujer que les acompañaba se encuentran detenidos.
La familia, que llegó a ofrecer conferencias de prensa hasta dos veces al día en las fechas posteriores al secuestro, no ha emitido una reacción oficial.
Sin embargo, medios locales citaron a Tom Smart, un tío de la joven, quien afirmó: "Los milagros existen".
La familia también había ofrecido una recompensa de 250.000 dólares a quien diera información sobre el paradero de la menor.
Elizabeth Smart tenía 14 años cuando en la noche del 5 de junio fue secuestrada de su dormitorio, en presencia de su hermana pequeña, por un hombre que iba armado con una pistola.
Las circunstancias del secuestro, unido a otros casos sonados de desapariciones o asesinatos de niñas, crearon una auténtica alerta en EEUU a mediados del año pasado, a lo que contribuyó el abundante espacio que los canales de televisión concedieron al caso.
La policía había renovado en las últimas semanas su interés en Mitchell, quien era prácticamente su única pista después de que uno de los principales sospechosos, Richard Ricci, murió el 30 de agosto en prisión, tras ser detenido por otro caso. EFE
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