Queda poco de aquellos chiquillos que a los diez años se paraban a tocar por una peseta en los restaurantes de San Ramón. Más grises que oscuros los cabellos, más sabiondos por viejos que por diablos y con más recuerdos en la cabeza que nunca, Los Fabulosos Hermanos Vargas llegan a los 41 años de sobre-vida.
La escena nunca ha sido fácil, pero para los Hermanos Vargas lo fue menos, y aunque la gozaron –desde que se llamaban GoGo Boys– estos casi showmen del rock clásico en Tiquicia se sobrepusieron hasta a sus propios excesos: las drogas, el alcohol... ser demasiado.
Si eso, y más encima estar activos, no merece celebrarlo a rabiar, ¿entonces, qué sí lo amerita? Porque están vivitos, coleando y tocando, Los Vargas armaron una jornada de conciertos para contarles a todos que ya son 41 años.
Venga pá acá. Ellos se la vieron “a palitos” para ascender y darse a conocer. En su pueblo y en los círculos del rock de los 60,70 y 80 sus andanzas eran famosas, pero en la superficie de lo establecido algunas manos claves se encogieron.
Por eso, hoy, 41 años después de librar batalla, Los Hermanos Vargas no quitan el hombro y para celebrar invitaron a proyectos más recientes. Algunos son tan jóvenes que bien podrían ser sus hijos –Los Acetatos– y otros casi compas que van de nuevo al ruedo –Three For Blues, donde hay miembros de la veterana La Silla Eléctrica–.
Y tan de buenas van los Vargas que hasta la música tropical la reciben bien, porque en su gira están incluidos los del Proyecto Amigos.
“Es que eso nos lo pidió Casa Zéller, y diay, está bien”, dijo Álvaro Vargas, el mayor de los hermanos. Él era el que a los diez años andaba con la lira al hombro tocando. Hoy tiene 57 años y muchas buenas razones para hacer lo que hace.
“En el país tenemos la costumbre de que a las personas que tratan de surgir no las toman en cuenta. Viera yo cómo hubiese deseado que alguien me hubiese dado una oportunidad cuando empecé ”, justifica Álvaro la acción “Vargiense” de llamar a otros.
“Overdrive son buenos y Los Three For Blues son mayores de edad pero el blues es una música de mucho sentimiento. Los Acetatos es que tienen una fisonomía rara.. ¡de veras que parecen de los 60 y 70! y yo sé que el Proyecto Amigos es música latina y que nada que ver con el rock, pero hay que apoyar.”
Las bandas y el Amigos se repartirán en diferentes conciertos (Véa recuadro La ruta ), pero el Vargas que habla asegura que todos subirán al escenario cuando él organice a futuro un concierto que se llamará La Guerra de la Música. “Es que con eso del reggaetón se ha deteriorado mucho todo, esa no es música con mensaje”, aseguró Álvaro.
Los Vargas, que fueron teloneros de Carlos Santana y a Mick Jagger, Julio Jaramillo, Kenny Rogers, Cantinflas, Celia Cruz, Raphael, César Costa y de Luis Miguel cuando apenas era un bebé, piensan quedarse como los Rolling Stones: dar un concierto cada dos meses. Y más adelante, poner una escuela de música popular. Ganas les sobran a los 57, 55, 52 y 48 años que tienen Álvaro (guitarra), Juan (batería), Eddie (bajo) y Eduardo (voz).