Su nombre se encuentra en la lista de los músicos de jazz más talentosos del mundo. Con el legendario grupo cubano Irakere revolucionó la música latinoamericana introduciendo ritmos caribeños que luego dieron la vuelta al mundo. Salido de su natal Cuba en 1981 y radicado en Nueva York, Paquito D'Rivera ha logrado ascender en la interpretación del saxofón y el clarinete, haciéndose incluso acreedor este año del Grammy en la categoría de jazz latino.

El artista, que viene a nuestro país por tercera vez, está aquí como invitado de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) y su actuación se inscribe dentro del programa del Centenario del Teatro Nacional.
Aunque algo falto de tiempo, Paquito nos concedió una entrevista el pasado miércoles, luego de un ensayo con la Orquesta Sinfónica. He aquí un extracto.
-En sus presentaciones con orquestas sinfónicas, ¿cómo mezcla el jazz con la música clásica?
-En casa, mi padre era maestro de saxofón y además vendía instrumentos musicales. Allí se oía todo tipo de música. Cuando yo era niño no sabía la diferencia entre un tipo de música y la otra; me daba lo mismo Mozart que Celia Cruz. Para mí es muy fácil mezclar, siempre que sea buena música.
-¿Qué grado de improvisación maneja?
-Prácticamente la mitad del concierto es improvisación. Cuando toco con orquestas sinfónicas casi siempre interpreto lo clásico y escrito al principio, y en la segunda parte improviso con mi quinteto.
-¿Quiénes son los integrantes de ese quinteto?
-Diego Urcola, trompetista argentino; Óscar Stagnaro, bajista peruano; Marc Walker, baterista, de Chicago, y Dario Eskitnatzi, pianista porteño..., pero se porta bien [suelta la carcajada]. Ese es mi quinteto desde hace cinco años.
-Gracias a personas como usted y miembros del desaparecido grupo Irakere, la gente volteó su atención a los ritmos cubanos. ¿Sabe usted cómo está la situación musical en Cuba?
-Ese es un país muy musical, siempre lo fue y, por lo visto, lo va a seguir siendo. No es un fenómeno político, en absoluto: es un país de una musicalidad extraordinaria
-Pero usted no ha vuelto...
-No, y no vuelvo mientras haya una dictadura.
-¿Tiene familia allá?
-Sí, tengo diez millones de familiares [ríe]. Casi toda mi familia está en Estados Unidos, aunque mi hijo fue retenido ahí por nueve años; pero ahora ya está conmigo, es clarinetista y estudia composición clásica en Manhattan.
-Hay un boom de músicos cubanos que se van afuera a grabar. ¿Qué opina?
-Sí, han abierto la caja de Pandora. Hay un boom tremendo, sobre todo de bajistas. Es bueno que la gente pueda salir, no a confrontar sino a comparar su música con la que están haciendo otros.
-¿Tiene la esperanza de volver algún día a su país?
-He tocado ante el mundo entero menos ante mi propia gente. Es un sueño que tengo y pienso que se va a realizar porque no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista.
-Usted, que ha experimentado con diferentes estilos, ¿qué opina de la fusión del jazz con el hip-hop?
-He escuchado poco de eso. No me atrae mucho realmente, pero tengo entendido que Branford Marsalis hace algo parecido, y es buen músico.
-¿Qué música no le gusta?
-La música mala no me gusta. No sabría qué decirte: he oído cosas sencillas, como la música andina, de una belleza extraordinaria. Por ejemplo, yo no soy un militante de la música pop; sin embargo, admiro a Michael Jackson. No tengo ningún disco de él, pero veo cómo baila, cómo canta, y veo que tiene un talento tremendo; o sea que puedo mirar manifestaciones artísticas a las que no soy adicto. Es como mirar a una mujer bonita: no tienes que casarte con ella [ríe]".
-¿Qué opina del rock?
-Hay gente, ingleses, que hacen música interesante. Lo que más me molesta de la mayoría de grupos de rock es el volumen... Es un mal mundial y está afectando a la gente. No tiene por qué oírse mejor cuando es más fuerte. Cuando es más suave puedes apreciar mejor los instrumentos.
-¿Y de la música popular actual? ¿Escucha usted emisoras comerciales para nutrirse de esa cultura musical?
-No, porque, en mi opinión, la cantidad de cosas de calidad es mínima. Es díficil encontrar a personas como Michael Jackson, como este negrito Stevie Wonder, como Celine Dion.
-¿Piensa que es una pena que esa sea la música comercial de hoy?
-(Se encoge de hombros con cara de resignación y dice) Y va de mal en peor. Si tu sacas la cuenta de que el Boy George de los años treinta era Benny Goodman, es realmente preocupante. Pero uno ve gente como el ciego (Stevie Wonder), que te hace creer un poco en la vida y es música popular.
-¿Hay algún intérprete de jazz que a su juicio vaya en ascenso?
-Hay mucha gente, Antonio Hart, un chico que toca el sax alto muy bien. Y ese muchacho que lo oí anoche (el pasado martes en el bar La Maga) que toca el saxofón muy bien... ¿Pablito es que se llama, Pablo...?
-¿Lalo?
¡Lalo! (refiriéndose al saxofonista costarricense Lalo Rojas). Ese toca muy bien. Y esteee... siempre le digo Marco Antonio, ¿cómo se llama?, Napoleón, ehh, Augusto César... (yo empiezo a reírme y él también) ¿Sabe de quién le hablo? Del baterista.. Carlo (ríe).. ¡Carlo Magno!
"Hay gente de calidad en el mundo entero. Hay mucha música buena en un país tan pequeño como Costa Rica y hay muy poca en otros países enormes".
Las últimas palabras con Paquito las dijo caminando hacia la soda de la OSN, donde lo esperaba su esposa, la soprano que lo acompaña Brenda Feliciano. Entre su prisa, su acento cubano y su picante humor, me dio consejos para que no oiga la música muy alto y no tenga luego la necesidad de ponerme tapones en los oiídos, "porque la música es para oírla".
Y así como es de fascinante escucharlo hablar con palabras, le aseguro que es mucho más escucharle hablar con sus instrumentos.
Paquito d' Rivera y su Quinteto de Jazz se presentará:
En: el Teatro Nacional
Los días: jueves 21, viernes 22 a las 8 p.m.
Y también: domingo 24 a las 10:30 a.m.
Le acompañará: La Orquesta Sinfónica Nacional
Artistas invitados: la soprano Brenda Feliciano y el director Pablo Zinger
El programa incluye: Obertura cubana y selecciones de la ópera Porgy and Bess de George Gershwin y Clarinet Fantasy de Chico O'Farrill. Con su quinteto ofrecerá selecciones de compositores latinoamericanos como el cubano Ernesto Lecuona.