Un... dos... tres... maaaaammbo. Las trompetas y los saxos se sueltanÖ ta- tarata-tatá- ta-rata-tatáÖ y un hombre bajito, de pelo negro echado para atrás con gomina, bigote y chivilla pequeña, suelta su grito de guerra: °Uh!
Era Pérez Prado, una leyenda en la historia de la música popular latinoamericana y un icono para el resto del mundo en lo que respecta a la música bailable de nuestro continente.
Hoy nuevamente la juventud está gozando el mambo; Lou Vega lo desempolvó para traerlo en un lenguaje techno y con un beat más rockero, pero vibrante e intenso como era hace más de 40 años.
Pero... øquién nos puede contar cómo eran los tiempos del mambo hace cuatro décadas? La respuesta es una sola: don Francisco Kiko Barahona.
øY por qué él? Porque durante una temporada fue trompeta principal en la orquesta de Pérez Prado. Así como lo oyen, corrijo, así como lo ven.
Y ahí no para la cosa pues también formó parte de las orquestas de Luis Arcaraz, la primera gran formación que tuvo relevancia internacional con un repertorio de swing clásico al estilo latino; también integró la fenomenal banda de René Touzet, que alternaba con las orquestas de Tito Rodríguez y Tito Puente.
Increíble øverdad? Pues muy calladito y humilde me lo encontré en su oficina del Grupo Reloj, donde comparte acciones de la empresa con algunos de sus familiares. Ahí, rodeados del trajín cotidiano de una emisora, pudimos robarle al tiempo algunos recuerdos.
En su apacible rostro constantemente se dibujaba una sonrisa de satisfacción, y en su achinados ojillos negros saltaba un piquete de malicia pues aquella fue una épocaÖ
ñøCómo eran esos tiempos don Kiko?
ñNo puedo decir que eran más tranquilos que los de ahora porque en el medio musical siempre hay agitación, no importa el cuándo ni el dónde. Pero las relaciones entre las personas, entre los compañeros y amigos, eran más sinceras, había más confianza.
ñøEn qué se diferencia tocar en una orquesta como la de Pérez Prado a una de aquí?
ñBuenoÖ las giras con las orquestas en que yo toqué el tiempo que viví en el extranjero eran giras que cubrían distancia más largas. A veces pasábamos meses montados en un autobús. Aquí en Costa Rica, aunque tuviéramos muchos compromisos, casi siempre podíamos, al final de la jornada, dormir en nuestras propias casas. Eso aparte de los compromisos internacionales.
Heredero de la música
Don Kiko proviene de una familia donde la música fue alimento de todos los días. Su padre, Isaac Barahona, fue un destacado músico nacional que dirigió las bandas de Alajuela, Puntarenas y Limón en una época en que fue considerado uno de los tres mejores arreglistas nacionales. Los otros dos fueron Julio Fonseca y el maestro Monestel.
Las más de 300 obras musicales de temáticas escolar, sacra y popular que dejó como herencia don Isaac, más su comprensión por los deseos de sus hijos, calaron profundo en la trayectoria de don Kiko y sus otros hermanos, quienes formaron la aún hoy existente Orquesta de Lubín Barahona y sus Caballeros del Ritmo °toda una institución en la música popular bailable!
ñøCómo era Dámaso Pérez Prado?
Era un tipo muy simpático y divertido. Era muy ocurrente y así como era de exigente con todos sus músicos también era muy comprensivo. Siempre estaba sobre la jugada. Recuerdo que cuando fuimos a Japón se averiguó cuál era el tema más popular del momento. Cuando hicimos la primera presentación para los japoneses, el show empezó con los primeros acordes de ese tema, seguidos por las trompetas al estilo del mambo. °Viera qué locura!
ñøQué significó para usted tocar en esa orquesta o en las otras de gran renombre?
ñ Todo un honor. Todavía recuerdo cuando fui aceptado en la orquesta de Luis Alcaráz. Yo vivía en Hollywood y me integré a la Unión Musical, Local 47. Estaban haciendo pruebas a todos los músicos con el conocido Danzón Almendra de Valdéz. Resulta que los músicos latinos estábamos acostumbrados a leer la música escrita con brincos y repeticiones de casilla, mientras que los americanos escriben todo como si fueran a leer un periódico. A Luis Alcaráz le funcionaba tener un músico como yo.
ñøCómo se dio el encuentro con Pérez Prado?
Después de mi experiencia con Arcaraz mi nombre empezó a cotizarse entre los músicos de la Unión. Cuando Pérez Prado era el centro de atención de los gringos, tuvo que grabar un disco para la CBS y ahí fue cuando me llamaron.
"Fue de lo más emocionante. De pronto ahí estaba yo, junto al gran Pérez Prado".
"El sonido de Pérez Prado tenía la marca particular de brillantes voces metálicas y una gran claridad de sonido que conseguían un efecto admirable".
ñPor cierto, don Kiko, øqué le parece la versión del "Mambo N∞5" de Lou Vega?
-No la he oído, pero de todas formas me quedo con la original.
Mambo, qué rico es
Qué rico el mambo es, quizá, el tema fundamental de la popularidad masiva de este estilo en la década de los años 50.
Ese tema y el Mambo N∞8 son casi arquetipos que, con sus letras simples, entonadas por todo el grupo, y el gruñido °Uh!, durante los silencios, llegó a ser la marca particular del sonido de Pérez Prado. Solamente tenemos que agregar los fraseos de metales punzantes y de los saxofones bajos con figuras rítmicas cortas.
Y ahora sí, °echémonos a pista!