La tradicional esquina josefina, donde por muchos años se ubicó Industrias Fotográficas S.A. (IFSA), al norte del Correo, hoy está convertida en una llamativa panadería colombiana.
Atrás quedaron los estantes con rollos de la marca Kodak y paquetes de fotos recién reveladas, para dar paso a urnas llenas de donas, pan dulce y trenzas saladas.
Andrés Segura, presidente de IFSA, reconoció que, en diciembre pasado, concluyó el proceso de cierre de sus 14 puntos, producto de la digitalización del sector.
Otras empresas, como QuickPhoto, Fuji, AGFA y Rapifoto, luchan por sobrevivir a la digitalización del negocio, mediante la diversificación de servicios, el cierre de algunos puntos de venta y hasta la apertura de locales en el exterior.
En el caso específico de su representada, Fuji pasó de tener 25 puntos de venta exteriores a solo siete, más otros ocho que se ubican dentro de las tiendas Universal.
Ante la baja dramática del revelado e impresión, Fuji cerrará este año sus ocho tiendas exteriores y abrirá, en centros comerciales, otras nuevas, más pequeñas y con más servicios, indicó Federspiel.
Adicionalmente, contó que esta firma incursionó en la venta de material e insumos para artes gráficas (planchas de impresión) y hasta equipo para hospitales, tales como mamógrafos, que utilizan láminas de rayos X a las que después se les aplica un proceso de revelado.
Otra empresa que ha tenido que diversificar su cartera de servicios es QuickPhoto, según reconoció su gerente, Rándall Díaz.
Esta compañía redujo la cantidad de tiendas, y pasó de tener 18 a 10, en los últimos años; asimismo, dejó de vender los tradicionales rollos y se metió de lleno en la digitalización de sus servicios.
Por ejemplo, incursionó en la impresión de imágenes en tazas, camisetas, calendarios y hasta en la carátula de un disco compacto.
Roland Puschendorf, propietario de AGFA (subsidiaria de Químicas Unidas), comentó que en los últimos cuatro años esta firma redujo la cantidad de tiendas.
Antes tenía ocho locales propios y a otros 18 les vendían productos exclusivos, a los cuales, también, se les daba asistencia técnica.
Ahora, la compañía cuenta con solo dos tiendas propias y surte con productos exclusivos a otras siete.
“El panorama es duro, porque la gente ya no muestra interés en imprimir sus fotos y, si lo hacen, solo imprimen muy pocas”, explicó Puschendorf.
Para mitigar el golpe por este efecto, la empresa recibe las fotos digitales por correo electrónico, imprime las que el cliente desee y luego se las envía a su casa por medio de encomienda.
En el caso de Rapifotos, su gerente Fabián Secades explicó que esta firma cerró 11 tiendas y, desde su sede, en San José centro, aún venden rollos, principalmente a fotógrafos profesionales. También cuenta con el envío de material por encomienda o mensajero.
Hace dos años la firma abrió su primer local en León, Nicaragua, y está próxima a inaugurar dos tiendas más en ese país: Chinandega (noroeste) y Matagalpa (norte).