México, 19 jun (EFE).- El empresario salvadoreño Tomás Regalado Dueñas señaló que estudia la posibilidad de emprender acciones legales contra el Museo de Arte Contemporáneo (Marco) de Monterrey por vender un cuadro de Rufino Tamayo que había donado su madre.
Regalado, presidente de la Compañía Azucarera Salvadoreña (CASSA), dijo en una entrevista que publica hoy el diario "Reforma" que no recuerda si el contrato de donación contenía restricciones sobre la venta o exhibición del óleo "El fumador", de Tamayo, pero consideró que su venta en secreto fue "indigna".
"Si yo me siento tan mal al enterarme de esta noticia, imagine lo que diría mi madre si aún viviera, por eso voy a tomar cualquier acción que pueda en contra del museo", afirmó.
Martha Dueñas, la madre del empresario, donó el cuadro "El Fumador", pintado en 1945 por Rufino Tamayo, al Museo de Monterrey en 1991, tres años antes de fallecer a los 82 años de edad.
Dos años después de su muerte, en 1996, el óleo fue vendido a un coleccionista anónimo, quien, a su vez, lo puso a subasta en la venta de Arte Latinoamericano de la casa Christie's, el pasado 10 de junio en París, donde fue adjudicado a otro coleccionista anónimo en 439.000 dólares.
Cinco días después de la subasta los directivos del Museo recién reconocieron la venta.
"Yo acompañé a mi madre a entregar el Tamayo al Marco. Recuerdo que no fue una decisión fácil para ella, porque quería mucho esa pintura, pero la animé para que participara en lo que creíamos que era un proyecto cultural importante para México", dijo el empresario.
"Jamás imaginamos que sus directores actuarían de forma tan indigna al venderlo años después", añadió.
Tomás Regalado consideró absurdos los argumentos que esgrimió el ex director del Marco, Fernando Treviño, para justificar la venta del cuadro señalando que había necesidades de tipo operativo y que la pintura era el activo adecuado para conseguir los fondos necesarios para cubrirlas. EFE
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