Tokio. AFP. La emperatriz Michiko de Japón celebró la semana pasada su cumpleaños 72 deseando larga vida a su nieto Hisahito, heredero del Trono del Crisantemo.
Pero Michiko evitó entrar en la polémica sobre la sucesión imperial y la idea de una emperatriz.
“Es difícil responder a esta pregunta en un momento en el cual se desarrollan varios debates sobre el tema del Código Imperial”, que se guía por el linaje masculino, declaró la emperatriz en respuesta a preguntas de la prensa japonesa.
El ex primer ministro Junichiro Koizumi apoyó el proyecto de abrir el Trono del Crisantemo a las mujeres. Este proyecto buscaba garantizar la perennidad de la monarquía más vieja del mundo.
Sin embargo, la idea fue abandonada a raíz del nacimiento del pequeño príncipe Hisahito.
El príncipe es el primer heredero al trono imperial en 41 años.
Hisahito nació el 6 de setiembre pasado. Es el hijo de la princesa Kiko y de su esposo, el príncipe Akishino, quien es el segundo hijo de la emperatriz Michiko y el emperador Akihito de Japón.
“Porque aún es tan pequeñito, lo que le deseo es que sea protegido por la atención afectuosa de sus padres, de sus hermanas mayores y de su entorno, y que crezca fuerte y vigoroso”, declaró la emperatriz Michiko en una entrevista publicada en ocasión de su cumpleaños.