Para muchos ticos, evocar el nombre de Emilia Prieto significa recordar a una importante folclorista que, en los últimos años de su vida, recopiló y grabó un gran número de tonadas típicas.
Hay quienes hablan más sobre su faceta como artista del grabado, pero, para aquellos que tuvieron el "chance" de conversar con ella horas, días y años, Emilia es el retrato de una gran erudita.
Este viernes 11 de enero se cumplen 100 años del nacimiento de Prieto -josefina de cepa-, quien falleció en 1986, a los 84 años.
Maestra, escritora, pintora e investigadora del folclor, su llegada a este mundo se celebrará mañana en el Centro Nacional de la Cultura, en una actividad organizada por el Colegio de Costa Rica y el Ministerio de Cultura Juventud y Deportes (véase el recuadro).
A la fecha, sus libros y grabaciones de música son de consulta obligatoria para los estudiosos de la entidad costarricense.
Entre amigos
La actividad en memoria a Emilia Prieto estará encabezada por sus amigos.
Uno de ellos es el el fundador del grupo Cantares, Dionisio Cabal, quien encontró en Prieto la inspiración para profundizar en las raíces del ser costarricense, sobre todo, investigando la música. "Desde un punto de vista intelectual, ella es la responsable de que el grupo exista", comentó Cabal.
Cantares estará en el homenaje de mañana e interpretará varias canciones que Prieto recogió y grabó en los últimos años de su vida.
Entre dos imágenes
El padre de Dionisio, Antidio Cabal, será el encargado de la conferencia de mañana sobre el aporte de Emilia Prieto.
Antidio, poeta oriundo de España, conoció a Prieto entre 1952 y 1953, cuando él tenía 27 años y ella rondaba los 50 calendarios.
Con dos imágenes resume a la mujer que retratará en la actividad al público: "La visité por primera vez entre 1952 y 1953 pues me atrajo su pensamiento. La recuerdo como una buena expositora de temas artísticos; era cortés, pero sin entregar su interioridad fácilmente. Luego dejé el país y, cuando regresé, 15 años después, encontré a una mujer dulce, tierna de trato y de mirada y muy centradas, emocional y racionalmente, en los asuntos que le interesaban. Posiblemente, siempre fue la misma", habla Cabal poniendo a rodar la cinta sobre sus momentos con Emilia.
En su conferencia, Recordando el ser de Emilia , Cabal desarrollará tres aspectos que siempre preocuparon a su compañera de plática: la creación artística -desde una posición de una conciencia comprometida-, la pérdida que ha tenido la sociedad de sus rasgos costarricenses -que puede hacerse resurgir porque la "sangre" guarda la esencia que caracteriza a un pueblo- y la preocupación de Prieto sobre el cambio que ha hecho el hombre del ser por el tener.