San José. La empresa Líneas Aéreas Costarricenses (LACSA), ligada al Grupo Taca, sufrió el jueves un embargo preventivo por casi 540.000 dólares debido a un conflicto laboral con un expiloto.
La medida fue emitida por un tribunal de trabajo local en relación a una demanda presentada por el expiloto Luis Contreras Fernández, quien reclama los dineros por concepto de preaviso y cesantía que no le cancela la empresa desde 1997, cuando al parecer fue despedido.
No obstante, LACSA indicó por medio de un boletín de prensa, que en ese año Contreras fue reinstalado, pero luego separado de nuevo por una acumulación de 30 ausencias injustificadas en un mes.
Según Eduardo Ortiz, director de asuntos legales de LACSA, la demanda no tiene justificación, por lo que adelantó que presentaron una petición para revocar el embargo.
Este no es el único problema legal que enfrenta la compañía, ya que en esta misma semana otro juzgado de trabajo rechazó una demanda que la empresa presentó contra la Asociación de pilotos.
LACSA alegaba que los trabajadores habían violado la convención colectiva luego de participar en 1992 en una huelga.
A pesar de los problemas, la empresa, que es una fusión de las aerolíneas AVIATECA de Guatemala, TACA de El Salvador, LACSA de Costa Rica y NICA de Nicaragua, aseguró que cumplirá sus operaciones de forma normal.
Los conflictos entre LACSA-Grupo Taca y sus empleados vienen de meses atrás e incluso hace un año varias trabajadoras denunciaron ser víctimas de despidos y aumento de jornadas laborales sin pago de horas extras.
En ese entonces aseguraron que el Grupo Taca contrata tripulaciones extranjeras -- especialmente de Honduras, Panamá, Guatemala y Perú -- con salarios inferiores a los costarricenses.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.