Caracas, 23 mar (EFE).- El embajador de EEUU en Caracas, William Brownfield, dijo hoy que se siente "un poquito preocupado" por la falta de seguridad durante sus giras internas por Venezuela.
Brownfield sufrió ayer un "secuestro de cinco horas" por parte de un grupo de partidarios del presidente venezolano, Hugo Chávez, lo cual le obligó a suspender una serie de actos que tenía previsto cumplir en el estado de Guárico, en el centro norte del país.
"Estoy un poquito preocupado en términos de manifestantes que piensan que quizás puedan intimidar a este humilde servidor o cualquier persona que quiera tener contactos (con él)", afirmó en una entrevista con la cadena privada de noticias "Globovisión".
El embajador dijo que "una cosa es la protesta, la manifestación, que está bien" pero otra "es la violencia: las piedras, las botellas, los neumáticos quemados, la gente que tratan de cruzar el muro de un club" donde estaba reunido ayer con sus anfitriones.
Brownfield dijo que en algún momento hablará del asunto de su seguridad con el Gobierno venezolano, aunque destacó su "gran capacidad de escape" en situaciones difíciles.
"Puedo decir que no (sintió miedo ayer) porque mi capacidad de escape es mejor y mayor que la capacidad de ataque (...) por supuesto, hicimos varias llamadas telefónicas para arreglar el gran escape", agregó.
El gobernador de Guárico, Eduardo Manuitt, dijo ayer que la protesta de medio centenar de personas contra el embajador "fue casi espontánea", aunque no obstante dijo "lamentar" la situación.
"Venezuela es un país democrático, por lo que un embajador puede visitar el sitio que desee, pero así, igualmente, la población está en su derecho de manifestar", indicó Manuitt.
El gobernador dijo que se trató de "una manifestación pacífica de sectores estudiantiles y trabajadores pidiéndole (a Brownfield) su retiro del Guárico".
"La población le quiso manifestar al embajador su rechazo frente a las políticas de (el presidente de EEUU, George W.) Bush", afirmó el gobernador en declaraciones a las emisoras privadas Globovisión y Uniónradio de Caracas.
Añadió que en todo momento los cuerpos de seguridad garantizaron la integridad del diplomático, incluso cuando celebró "una reunión casi secreta" con dirigentes regionales del gremio empresarial Fedecámaras y de partidos opositores al presidente Chávez.
"La reunión con la gente de oposición cayó mal", añadió la autoridad regional, pero destacó que "no hubo ningún secuestro, ni violencia contra el embajador".
Brownfield, que recientemente afrontó un hecho similar en la isla de Margarita, dejó finalmente el Centro Italo Venezolano y luego el estado vecino a Caracas, custodiado por funcionarios del Ministerio Público y de la policía.
Como resultado de las protestas, el embajador no pudo cumplir otras actividades, entre ellas un acto de entrega de materiales deportivos a niños de Guárico.
En las mismas declaraciones de hoy, Brownfield afirmó que los dos países deben resolver sus problemas de forma "madura y seria", después de que Chávez llamara el domingo a Bush "burro, cobarde, alcohólico", entre otras expresiones.
"Vamos a tratar de resolver los problemas de una manera seria, madura, que represente los intereses de los dos pueblos y de los dos países", dijo Brownfield.
El embajador opinó que los gobiernos de Caracas y Washington "son serios, no un par de niños peleando e insultándose en un jardín de una escuela primaria".
Las relaciones diplomáticas entre Venezuela y EEUU están marcadas por constantes acusaciones mutuas, referidas al corte "imperialista e intervencionista" del Gobierno de Bush y a las "intenciones totalitarias" de Chávez, respectivamente. EFE
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