
GDA/El Nuevo Día/Puerto Rico
El reality show Objetivo fama se debe consolidar como la plataforma que catapultará a la cima de la popularidad a las estrellas que en el mañana sustituirán a Chayanne, Ricky Martin, Ednita y Marc Anthony, cuatro de los boricuas más destacados en la escena musical.
Así coincidieron varias personalidades de la industria del espectáculo, quienes opinaron sobre este espacio en el que también concursarán jóvenes de otros países.
En los concursos de Objetivo fama , una producción de Soraya Sánchez para Es Televisión Music Group y Univision que arrancó este sábado, se coronaron talentos como Janina Irizarry, Anaís Martínez, Marlon Fernández y Juan Vélez, que contribuyeron a reactivar la industria del disco con lanzamientos que patrocinó el público televidente.
“En lo que es la televisión local y nuestra proyección se debe reconocer el trabajo de Soraya, porque es el único programa producido en Puerto Rico que va al aire por una cadena internacional, desde acá”, dijo Carlos Topy Mamery, vicepresidente de operaciones de Spanish Broadcasting System (SBS).
En la era de la globalización, el éxito de Objetivo fama se debe atribuir a la oportunidad que se le brinda a talentos de otros mercados hispanos, opinó el ingeniero Félix Bonnet, de SBS.
Sin embargo, el ejecutivo radial advierte que es muy peligroso ufanarse con los laureles conquistados, porque la fama, en pocos años, se puede disipar y algunos podrían convertirse en aves de paso.
“Tienen nuestro apoyo y el de otros compañeros de la radio, pero al ser conscientes de que sus carreras han sido impulsadas por Objetivo fama no se deben recostar porque hemos visto que con otros después no ha pasado nada”.
La cadena Univision es la vitrina mediática que proyecta a los mercados latinos el arte, la voz, la personalidad y el estilo de los concursantes de Objetivo fama .
Miles de personas, de todas las edades, los ven y escuchan a través de la pantalla chica y luego votan por sus cantantes favoritos.
Para Alfred D. Herger existen paralelismos entre el programa y Canta la juventud , que él produjo durante la década del 60.
“Son ventanas para el talento nuevo. Así se comienza una carrera. Lo que se necesita es televisión y un público que respalde a los artistas. En la época de Lucecita, la palabra la tenían sus clubes de fans”.
“Prevalecerán los artistas que se superen, que graben canciones buenas, que perseveren y cuiden su imagen”, aseveró.