“La, la, la, la, la, la... la, la, la, la, la...” Ellos ya decidieron salir de su aldea con el propósito de teñir de azul a muchos países europeos.
Si de aventuras se trata, Los Pitufos representan a toda una generación en la que esta “familia azul” huía del brujo Gargamel y su fiel gato Azrael o intentaban enamorar a la única Pitufina del bosque.
¿Por qué del recuerdo? Es que hace unas semanas se dio a conocer que millares de figuras de Los Pitufos han invadido las calles de 20 ciudades europeas, para celebrar el 50 aniversario del cómic creado por el dibujante belga Peyo.
Para hacerlo en grande, también se podrán a disposición sellos postales conmemorativos; además que se editó y lanzó un nuevo álbum, Los Pitufos y el libro que lo dice todo , sin contar con una adaptación al cine en 3-D, que la empresa familiar que gestiona sus derechos está preparando.
Las estatuillas de los entrañables duendes azules, realizadas en plástico blanco y a escala real –la altura de tres manzanas, estatura de los Pitufos según su creador–, aparecerán distribuidas por paradas de autobús, bancos, aceras o parques y podrán ser recogidas y decoradas por los transeúntes.
Pitufo Aniversario. Como diría Pitufo Filósofo: “ He pitufado una pitufo idea ” (al referirse a “ He tenido una gran idea ”). Esto porque el 2008 será un año teñido de azul por el amplio programa conmemorativo del Pitufo Aniversario, que incluye eventos como una gran muestra al aire libre.
En sus cinco décadas de vida, los personajes de Peyo (cuyo verdadero nombre fue Pierre Culliford), han alcanzado la fama mundial gracias a la repercusión de sus cómics, a las figuras coleccionables inspirados en ellos y sobre todo, a la adaptación televisiva de la serie realizada por la compañía Hanna-Barbera en 1981.
Los Pitufos vieron la luz el 23 de octubre de 1958 como personajes secundarios en un número de la serie Johan y Pirluit , publicada por el autor belga en la revista Le Journal de Spirou . Un año más tarde protagonizaron su primer título propio: Los Pitufos negros .
En Hispanoamérica, las aventuras de los duendes azules llamados Les Schtroumpfs , en su versión original, fueron publicadas en castellano como Los Pitufos . El nombre anglosajón es The Smurfs .
Sus quince álbumes y su primer largometraje de animación obtuvieron un gran éxito comercial en Bélgica y Francia, pero no fue hasta los años 80 cuando los personajes fueron universalmente conocidos.
Aunque vendió los derechos audiovisuales de su obra, Peyo se reservó el control de cada uno de los 272 episodios creados para preservar su espíritu original, que marcó el imaginario de varias generaciones de telespectadores, y que no quedó exento de debates y controversias acerca de su orientación ideológica.
Controversia. En la sociedad pitufa, basada en los valores comunes y en el respeto al medio ambiente en lugar de en leyes, algunos vieron un hito del comunismo, mientras que otros tacharon a Peyo de colonialista a raíz del álbum Los Pitufos negros .
Los herederos del autor, su mujer e hijos –que acudieron al acto de presentación de las celebraciones–, negaron cualquier filiación política de su obra. Según afirmó su hijo Thierry Culliford, Peyo nunca tuvo interés alguno por la política y ni siquiera leía los periódicos, aunque en sus obras plasmaba lo que percibía de su entorno.
Medio siglo después de su nacimiento, Pitufo Filósofo, Pitufo Fortachón, Pitufo Vanidoso, Pitufo Genio y Pitufo Dormilón, entre otros –vestidos con pantalón y gorro blanco– siguen vigentes y generando beneficios económicos mediante los más de 3.000 productos inspirados en ellos como juguetes, golosinas, videojuegos o discos.
Las actividades de celebración culminará con la subasta de producciones gigantes de Los Pitufos el 23 de octubre, fecha exacta en la que aparecieron los duendes azules en las historietas.