El guitarrista nacional Andrés Saborío tomó en sus manos a su fiel compañera y se propuso llevar a los amantes de la música a un peregrinar por varios países latinoamericanos. El resultado es su primer disco titulado LatinoAmérica.
La grabación contiene 11 obras como La comparsa , del cubano Ernesto Lecuona; Seis por derecho , del venezolano Antonio Lauro; El choclo , del argentino Ángel Villoldo; Apasillado , del costarricense Alonso Torres; Felicidade del brasileño Antonio Carlos Jobim, y Milonga , del argentino Jorge Cardoso, entre otras.
Las obras interpretadas en LatinoAmérica por Saborío son de carácter popular y folclórico, acompañadas idóneamente por el bajo eléctrico de Luis Álvaro Zamora y la percusión latina y batería de Iván Barquero.
Saborío es parte de las nuevas generaciones de guitarristas clásicos del país. Realizó estudios en la Universidad de Costa Rica y cursó una maestría para su instrumento en la Universidad de Indiana, Estados Unidos.
Junto a su guitarra ha ofrecido recitales en México, Holanda, España, Alemania y Panamá. Además, él participó en concursos internacionales como el V Festival y Concurso Internacional de Guitarra (2008), en Bolivia, donde obtuvo el primer lugar y el I Concurso Internacional de Guitarra de Culiacán (2008), México, de donde regresó con el tercer premio.
Tarea compleja. Para Saborío fue difícil decidir qué repertorio incluir en su primera grabación. Por una parte está su amor a la música clásica, con su perfección y la música de los grandes compositores pero, por otra parte, estaban las canciones populares, esas que cautivan a quienes las escuchan en cualquier parte del mundo.
Al final le dejó la tarea de elegir a su corazón, y el pulso lo ganó la música popular.
Saborío sabe que los más puristas de la música clásica podrían ver con malos ojos este primer disco, debido a que se nutre de lo más popular en lugar de interpretar a los grandes compositores.
Sin embargo, a él etiquetas de música popular o clásica le preocupan poco, pues cree que solo existe buena o mala música.
De hecho, Saborío está seguro de que en el disco se encuentra una pequeña parte de la buena música escrita para la guitarra.
“El factor determinante fue que se trataran de melodías que tuvieran un toque de magia y, desde luego, que fueran representativas de su país”, explicó el cerebro detrás de LatinoAmérica .
Este disco se presentará oficialmente el jueves 8 en el Teatro Nacional, durante una noche dedicada a la guitarra costarricense dentro del XVI Festival Internacional de Guitarra.
Obras retadoras. Lo popular de las obras, afirma Saborío, no cambia el hecho de que son musicalmente complejas; por ejemplo, el joropo venezolano Seis por derecho , obra de gran dificultad.
“Fue la obra más difícil, es muy veloz en su tempo , realmente me di cuenta de la maestría de los músicos folclóricos venezolanos”, detalló el guitarrista
Otra pieza a la que Saborío le tiene mucho cariño es Felicidade , ya que fue la primera obra que decidió incluir en el disco y cuyo resultado es, según comentó, una interpretación con el auténtico sabor de la samba brasileña.
Agregó que existen muchas versiones sobre esta misma composición de Jobim, pero está seguro que LatinoAmérica ofrece una versión muy propia del trío.
Otro tema del disco es Son , de Eduardo Martín, grabación en la que termina de traerse abajo cualquier barrera entre lo clásico y lo popular al incorporar una guitarra eléctrica.
A la hora de elegir una composición nacional, el creador de LatinoAmérica recordó que Apasillado le ofrecía el balance ideal entre la música popular o tradicional costarricense con elementos de la música clásica.
Agregó que es una composición con “gran potencial”, que le dará muchas alegrías a su autor.
Carrera. Como músico, Saborío es muy inquieto, por eso él aseguró que, poco a poco, experimenta nuevas posibilidades.
Su trabajo como solista está en primer lugar, ya que este le permitió presentarse internacionalmente, concursar y ofrecer recitales en distintos escenarios del país.
En el 2007, él decidió empezar a recorrer nuevos horizontes junto al flautista nacional Túpac Amaru Ulloa, con quien fundó el dúo Antú. Y ahora trabaja en formato de trío.
Planea está llevar de forma paralela las tres facetas.
Agregó que no seguirá concursando internacionalmente, porque ya aprendió lo que necesitaba de esta experiencia; en cambio, se enfocará en tocar fuera del país.
“La guitarra me está dando lo que yo esperaba, sería mentiroso decir que no, los sueños se van cumpliendo poco a poco”, detalló el guitarrista de 31 años.
Por ahora, el concierto del jueves 8 de octubre es la principal carta de presentación de su disco.
Los tiquetes para este viaje por los ritmos latinoamericanos ya está a la venta en las tiendas Vértigo y en el Teatro Nacional. Además, el 8 de octubre estará en línea el sitio web www.andressaborio.com, para que el público conozca más del músico y su disco.
Además, Andrés Saborío Trío trabaja para buscar nuevos espacios para mostrar su música.