Algunas veces, para encontrar un pasaje de la historia hay que buscarlo con lupa... pero no en los libros, sino en las cartas. Miles de estampillas guardan momentos importantes de nuestro pasado, y la aparición de la Virgen de los Ángeles no es la excepción.
La Puebla de los Pardos, Juana Pereira, La Negrita y la Basílica ocupan un lugar en varios sellos postales emitidos durante el último siglo para celebrar a la patrona de Costa Rica.
La página más reciente de esa historia se escribió la semana pasada, cuando Correos de Costa Rica puso a circular un nuevo sello postal con la pequeña imagen de la Virgen como protagonista.
Tres siglos. El primero de los sellos sobre La Negrita , se emitió en agosto de 1935, para conmemorar el tercer centenario de la aparición de la imagen de piedra en el caserío indígena llamado La Puebla de los Pardos.
En total, fueron 520.000 estampillas con valores faciales de 5, 10, 40 y 50 céntimos.
“Era un sello con cinco motivos y tres diseños diferentes: una vista aérea de Cartago, una alegoría de la aparición y la imagen de la Virgen y la Basílica”, comentó Francisco Maroto, director del Museo Filatélico.
Las estampillas fueron hechas en Londres, Inglaterra, por la imprenta Waterlow & Sons.
Los grabados se basaron en fotos y dibujos enviados desde Costa Rica. La vista aérea de la ciudad fue tomada de una fotografía de Mr. Staufer, la alegoría fue obra de Clarisa Blanco, y Teodorico Quirós compuso el cuadro con la Virgen y la Basílica.
Con el dinero recaudado por la venta se esperaba pagar los gastos de emisión, se tomarían ¢50.000 para las fiestas de la Virgen y el monto restante se usaría para reparar el templo.
Una ley estableció, en marzo de 1935, que los sellos solo tendrían valor postal durante los primeros tres días de agosto, sin embargo, en julio de ese año se dijo que tendrían valor todo el mes y un decreto publicado en setiembre les daba un valor indefinido.
La razón: esperanzados con la venta de estampillas, los curas de Cartago habían encargado en Francia la construcción de cuatro campanas con un costo cercano a los ¢100.000... y, al parecer, habían fallado sus pronósticos.
Dos más. El nombre de la Virgen de los Ángeles volvió a aparecer en una estampilla en 1967, cuando se hizo una emisión con imágenes de 20 iglesias y la Basílica estaba entre ellas. Seis años después, los sellos volvieron a emitirse y de nuevo apareció una imagen del templo brumoso.
En 1977 se emitió un nuevo sello para conmemorar el 50 aniversario de la coronación de la Nuestra Señora de los Ángeles como patrona de Costa Rica.
El sello constaba de 3,5 millones de estampillas multicolores con cuatro motivos: la primera iglesia de la Virgen, la imagen de La Negrita , su corona y una representación de Juana Pereira, la joven que la encontró en 1635.
“El valor facial de las estampillas iba desde los 50 céntimos hasta ¢1,25; además, la emisión incluía un sobre del primer día, que tenía un costo de ¢5, y un matasellos”, agregó Maroto.
El 350 aniversario de la aparición de la imagen de piedra fue celebrado, en 1985, con la emisión de un sobre y un matasello conmemorativo, que fueron acompañados por las dos estampillas de 1977 con mayor valor facial.
La más reciente emisión comenzó a circular el viernes pasado, cuando 250.000 estampillas salieron a la venta para recordar la coronación de La Negrita como patrona del país.