
La obra literaria La loca de Gandoca , original de la escritora Anacristina Rossi, se presenta desde ayer en una adaptación teatral bajo la dirección de Luis Carlos Vásquez.
Con esta obra, el Auditorio Nacional del Museo de los Niños, en coordinación con el Ministerio de Educación Pública, da nuevamente vida a la temporada de teatro para colegios, que en años anteriores había puesto en escena otros exponentes de la literatura como La Noche de la Iguana , Los árboles mueren de pie o Crónica de una muerte anunciada .
En La loca de Gandoca se juntaron los esfuerzos del director teatral, la escritora y los productores para lograr una puesta en escena que resultara atractiva para los espectadores, en su mayoría jóvenes estudiantes, que frecuentan, entre otras, formas de entretenimiento masivo como el cine y la televisión.
Es así que para la representación en las tablas, esta obra fusiona varios recursos expresivos que en suma crean una atmósfera natural, elemento central en la versión literaria.
La utilización de materiales como telas que se convierten en mar o de la que emergen seres marinos, la proyección simultánea a ciertos pasajes de la obra, de videos con imágenes de la vida del mar o de talas forestales, la música creada para la obra, y actuaciones polifuncionales con manipulación de objetos en escena, caracterizan el performance que ha marcado la estética de realismo mágico en la dirección de las obras de Vásquez.
Con la ayuda de estos recursos técnicos, del libro se extraen cuatro ejes centrales de la narración de Anacristina Rossi para darles tratamiento teatral. El primero es la importancia de abordar el tema de la conservación de los recursos naturales, y la denuncia de la corrupción –sin caer en manejos panfletarios– en el tratamiento que se le da a esos temas a nivel superior.
El segundo tema trata la discriminación de la mujer ya que, –según el director–, el libro se maneja en su mayoría desde una perspectiva masculina, algo contra lo que precisamente lucha la protagonista; papel a cargo de la actriz Alejandra Portillo.
El tercero de los ejes es el sincretismo presente en la obra, el mismo que evoca a las tradiciones religiosas presentes en Costa Rica. Por último, se apela a los sentimientos de la audiencia al indagar en la relación romántica del personaje principal.
La versión teatral de La loca de Gandoca se presentará hasta mediados de setiembre; los miércoles y jueves a las 10 a. m. y 2 p. m. y los viernes a las 10 a. m. para los colegios, y para el público general, las funciones se programan los viernes y sábados a las 8 p.m. y los domingos a las 7 p. m.