La superestrella hollywoodense había demandado en el 2009 a Ojani Noa, con quien estuvo casada en 1997, y al productor de cine Ed Meyer por los planes que tenían ambos de realizar una película que supuestamente contenía escenas sexuales de la cantante.
Pero el juez del tribunal de Los Ángeles, William Fahey, había decidido que Lopez no podía forzar a su exesposo y a Meyer a resolver el desacuerdo en un arbitraje. La actriz apeló entonces esta decisión.
Una corte de apelaciones de distrito decidió revertir este fallo y darle la posibilidad a la actriz de buscar un acuerdo.
Lopez aseguró que en los videos no hay escenas sexuales, pero sí información privada sobre ella. Por eso, la artista pide $10 millones, para compensar los daños causados a su imagen.