El Universal, México
El Chavo del Ocho está basado en un hecho real. O, por lo menos, en un suceso que Roberto Gómez Bolaños -su creador- revela en el Diario de El Chavo del Ocho , libro que se publica en la colección Punto de lectura.
Se trata de los apuntes que el escritor encontró en la banca de un parque público y que pertenecen a un niño que un día se le apareció con su cajón de bolerito (limpiador de zapatos) para preguntarle: " ¿Grasa, jefe?".
Luego de intercambiar algunas palabras, Gómez Bolaños aceptó que le diera grasa y al final le dio una propina tan buena que el niño "bailoteó" al tiempo que exclamaba: "¡Con esto me compro una torta de jamón... o dos... o tres...!".
El niño se alejó dejando olvidada una libreta vieja con apuntes dispersos que narraban episodios de su corta vida. El escritor los leyó dos veces y decidió publicarla bajo el título Diario del Chavo del Ocho.
Detalles. La libreta también incluía algunos dibujos de personajes de la vecindad, como Don Ramón , Ñoño , Jaimito el cartero y La Chilindrina .
El diario ya había sido editado hace 10 años en la editorial Diana, gracias a la intervención de su presidente, José Luis Ramírez Cota.
Ahora se reedita en esta colección de libros de bolsillos creada hace un lustro con la intención de promover la lectura.
Aunque es apenas el segundo libro que publica, Roberto Gómez Bolaños siempre ha dicho que antes de actor, guionista o comediante, él siempre ha sido un escritor. "Ahora que ya no hago televisión me dedico a escribir, estoy preparando mi biografía para noviembre", declaró durante algunos de los varios homenajes que se la han organizado recientemente.
En efecto, Gaspar Henaine Capulina , su amigo, recuerda que al principio de su carrera, le decía a Gómez Bolaños: "Oye Chepe , este papel chiquito hazlo tú, anímate".
Guionista de varias películas de Capulina , además de programas de comedia, Gómez Bolaños se fue animando cada vez más a actuar sus propios personajes.
Hasta que en 1971, salió al aire El Chavo del Ocho . El Diario... narra algunos sucesos similares a los que ocurren en la serie de televisión. Al final, Florinda Meza hace un recuento histórico de lo que vivió La vecindad del Chavo cuando anduvo de gira por toda América.
Por ejemplo, cuando llenó siete veces el Luna Park de Buenos Aires, o cuando le entregaron las llaves de la ciudad de San Juan, la capital de Puerto Rico.
Y para todo este fenómeno, Roberto Gómez Bolaños ofrece una sola explicación, ya que se trata de la historia de "un niño que carece de todo lo material, menos de eso que sigue siendo el motor del Universo: la fe".