
Roma. AFP El teatro de La Scala de Milán informó la semana pasada que quiere programar un montaje modificado de la ópera Cándido, de Leonard Bernstein, luego de que fuera anulada tras su polémica representación en París con líderes políticos borrachos en bañador.
La oficina de prensa confirmó que Stephane Lissner, director artístico de La Scala, y Robert Carsen, encargado de la puesta en escena, “se reunirán hacia el 15 de enero para encontrar una solución al problema después de los cambios propuestos por Carsen. Lissner decidirá entonces si programa o no".
El 28 de diciembre de 2006, el teatro lírico milanés anunció que la representación de la obra, prevista para junio, había sido suspendida “porque no respondía a los criterios de la programación artística del teatro La Scala”.
El Cándido de Carsen, estrenado hace 15 días en París, suscitó escándalo por la presencia en escena de actores con máscaras de importantes líderes mundiales que bailaban borrachos, ataviados sólo con bañadores, sobre colchones que representaban una marea negra.
Entre los políticos satirizados estaban el ex presidente del gobierno italiano Silvio Berlusconi, el presidente estadounidense George W. Bush, el primer ministro británico Tony Blair, el presidente ruso Vladimir Putin y el presidente francés Jacques Chirac.
La Scala negó que se tratara de una suerte de censura y justificó la anulación de la programación por considerar que la obra era demasiado larga. “Como superintendente del teatro creo que el actual espectáculo no es apto para el público de La Scala. Pero después de haber conversado con Robert Carsen y Jean-Luc Choplin (director del teatro de Chatelet de Paris), estoy de acuerdo con una readaptación del espectáculo”, afirmó Lissner a la prensa francesa.
Si no consiguen un acuerdo, la obra sera presentada en el teatro Arcimboldi de Milán.