
GDA/ El Universal/ México
¡Es una oferta, una propaganda, vea sexo al mejor postor! A todas horas, por cualquier canal de televisión por cable, las cuatro letras que mueven a la humanidad (sexo) vive como nunca un boom y sin restricción alguna.
La cartelera va desde teleofertas con la canasta básica de juegos eróticos y programas de educación sexual hasta programas especiales que motiven al televidente para el ¡sexo-llame ya!.
A lo largo de dos décadas cuando se abrieron los horarios nocturnos en muchos países latinoamericanos y, con ello, la apertura de contenidos sexuales por televisión, el "destape" vive su mayor clímax.
Tu acceso al placer. Una oleada sexual sin precedentes invade diversos canales, como CV Directo -recién incorporado a la señal de SKY- en el que la televenta de productos a lo largo del día se convierte en maratón de la oferta y la demanda sexual a lo largo de la noche (desde las 11:30 p. m. a las 6 a. m.), donde el sexshop y sus diversos segmentos de programación aguardan con el poder de su control remoto a los noctámbulos.
Algunos casos: Bellas de noche, Sueños dorados, Colegialas rebeldes, Las gemelas del amor y Chicas del paraíso.
Si de día se puede adquirir cualquier producto de belleza y aparatos para reducir y moldear la figura, por la noche bien se puede conseguir desde una hotline que inspire la libido, hasta conseguir el libro de colección del Kamasutra, una guía práctica -y en secuencias detalladas- de cómo tener sexo por toda la casa (incluida cocina, patio, dormitorios, baño y comedor), y para gustos más selectos, obtener una "Chica del paraíso".
A lo largo de la programación nocturna de CV Directo se incluyen hot-tips y leyendas como "compras con total confidencialidad y hasta las puertas de tu casa", "sexo con responsabilidad", "no tengas miedo, si no pruebas no sabes de lo que te estás perdiendo", "practica sexo seguro", "higiene es salud", "mordisquear da placer" o "el sexo nunca fue tan divertido".
Estuche erótico. Autoproclamado como sexólogo, Antonio Rodríguez bosqueja el sentido del autoerotismo, mientras aparece en pantalla la oferta del día, el kit "Préndete", que consta de: vibrador, lubricante y anillos vibratorios, entre otros productos.
La oferta sexual por televisión transcurre, incluso, en horarios considerados familiares, como lo son las 9 p.m., en los que canales como Cinemax transmiten "películas" con sexo explícito en títulos como Juegos de placer y Hotel erótica .
Otros canales: The Film Zone con Pecados ilícitos , HBO con Sexo urbano , una producción que recorre las principales zonas de tolerancia en grandes ciudades como la de México, Río de Janeiro, Caracas o Buenos Aires, e Infinito con su pegadísima serie Kamasutra .
En horarios considerados familiares, algunos canales como Cinemax, HBO y los Golden Choice (de reciente incorporación a la parrilla de Amnet) transmiten abiertamente películas de contenido sexual explícito, mientras que por Infinito -a las 11:30 p.m. de México, 10:30 p. m. en Costa Rica- , hace lo propio con Kamasutra .
Esta cinta invita a conocer los caminos de la sexualidad de Oriente Lejano en lo que viene a ser una suerte de aprendizaje de satisfacción sexual a la pareja observando la televisión con las tres obras milenarias del sexo, con el análisis del sexólogo Adrián Sapetti: el Aranga Ranga, el Kokka Sastra y el Jardín Perfumado.
Contados, en cambio, son los programas que cuentan con el respaldo de un médico connotado en el ramo de la sexualidad humana, como el Dr. Drew Pinsky, quien es titular de su propio programa por Discovery Channel, en el que lo mismo aborda el orgasmo masculino y femenino, "cómo arruinar tu vida sexual" y las zonas erógenas.
Otro programa que ha calado por su buen gusto, respeto aunque sin caer en la mojigatería es Confidencias , del canal Cosmopolitan, con la sexóloga puertorriqueña Alessandra Rampolla.
En horarios matutinos el sexo ha pasado a ser un ingrediente más de secciones de cocina y horóscopos, emisiones como Hoy (Televisa), Venga la alegría y Con sello de mujer (TV Azteca), se abordan con poco tiempo, temas de índole sexual como el punto G.
La televisión dejó a un lado la censura y autocensura a cambio de vivir su revolución sexual.