Ayer no hubo grandes sorpresas en la entrega de los premios Emmy. Dos series reconocidas por la audiencia: 30 Rock y Mad Men se llevaron los máximos galardones de la noche a mejor serie en comedia y drama, respectivamente.
Precisamente, en la edición del año pasado, estos dos programas habían logrado obtener los mismos reconocimientos.
Con 22 nominaciones, 30 Rock , que narra la vida de una guionista de televisión, era considerada la favorita de la velada.
La ceremonia de los Emmy, que tuvo como sede el teatro Nokia de Los Ángeles (EE. UU.), premió a actores de la talla de Bryan Cranston ( Breaking Bad ) y Glenn Close ( Damages ) en las categorías de actores de drama.
Anteriormente, Alec Baldwin cumplió con los pronósticos y se llevó (por segundo año consecutivo) el Emmy al mejor actor de comedia, por 30 Rock , mientras que la australiana Toni Collette ( United States of Tara ) fue una de las sorpresas de la noche al ser proclamada mejor actriz de comedia.
Precisamente, Collette le arrebató a Tina Fey (creadora de 30 Rock ) quien era la favorita.
En la gala, el actor Neil Patrick Harris (conocido en su niñez como el brillante doctor Doogie Howser ) ejerció como anfitrión.
En una ceremonia que no se salió de su formato tradicional, Harris, sin duda, demostró picardía y buen sentido del humor. No por menos, su participación en la pasada entrega de los premios Tony –en la que cumplió la misma labor–, fue muy aplaudida.
Otros ganadores. Dentro de los premios, que son entregados por la Academia de Artes y Ciencias de la Televisión, el actor irlandés Brendan Gleeson y la actriz estadounidense Jessica Lange se alzaron con los premios Emmy a los mejores actores de miniserie o película para televisión, por sus trabajos en Into the Storm y Grey Gardens , respectivamente.
En el caso de Lange, la actriz superó a talentos consagrados como Drew Barrymore, Sigourney Weaver y Shirley MacLaine.