Las palabras del director de la banda aún están claras en su mente: "El único instrumento que queda es el saxofón, no hay nada más".
Maureen Ramírez sonríe al recordar esa escena. Su director del colegio nunca imaginó que en vez dejar sin opciones a esa niña de 12 años había abierto la puerta al futuro de una mujer.
Con 28 años, Maureen es la primera mujer que alcanza en el país un grado de licenciatura en saxofón.
Ella estudió en la Universidad de Costa Rica (UCR) y concluyó esta semana sus últimas pruebas.
Como es oriunda de San Ramón, Maureen tuvo que viajar todos los días a sus lecciones.
Enfundada en un pantalón y una camisa negros, iguales al color de sus ojos, ella comentó que lo más difícil durante su carrera fue encontrar un sitio donde ensayar a gusto.
"El escándalo molestaba a todos en mi casa, entonces tenía que ir al patio, pero cuando salía quienes reclamaban eran mis vecinos (sonríe) por eso aprovechaba el tiempo en la universidad".
Ella se molesta cuando alguien encasilla a su instrumento sólo para interpretar música jazz.
"Usted también puede tocar jazz con un violín o una flauta... No solo con un saxofón", explicó Maureen, quien luchará por una beca para estudiar una maestría en el extranjero.
Con una buena carga de energía, su día se inicia a las 5:30 a. m., antes de viajar a la universidad ella corre por su barrio.
Maureen también estudió educación musical, por eso imparte lecciones en una escuela privada, enseña saxofón en la banda de Palmares y forma parte de la banda de la ciudad de Heredia.
"Con la música se aprende a ser organizado, mi día arranca temprano, más bien si duermo demasiado ando luego con pereza", insistió la saxofonista.
Irónicamente, y por lo costoso de este instrumento, ella ha utilizado durante toda su carrera un saxofón de la UCR.
Aunque conoce perfectamente las piezas clásicas, lo que más disfruta es acompañar los cantos religiosos en el grupo musical de la iglesia católica de San Ramón. "Es lo que más me llena, sin Dios no hubiera alcanzado ninguno de mis logros".