Paola Ugaz
Lima, 13 oct (EFE).- Elena Iparraguirre, la número dos de Sendero Luminoso y compañera sentimental del fundador de la banda maoísta, Abimael Guzmán, fue la líder de las mujeres que apostaron por la lucha armada en los años de mayor violencia que vivió Perú.
También conocida como "Camarada Miriam", Iparraguirre fue sentenciada hoy a cadena perpetua por terrorismo agravado y homicidio calificado.
Elena Albertina Iparraguirre Revoredo nació hace 60 años en Ica, unos 300 kilómetros al sur de Lima, en el seno de una familia de comerciantes, lo que le llevó a vivir durante su infancia a lo largo de la costa peruana.
Su padre, Alberto Iparraguirre, pertenecía al Partido Aprista Peruano (PAP), hoy en el poder pero en aquellos años proscrito por su ideología socialista, motivo por el que pasó algunos años en prisión en el departamento de La Libertad.
La número dos de Sendero se graduó como profesora de Educación Inicial y obtuvo una maestría en retardo mental de menores en París.
Madre de dos hijos y casada con el ingeniero químico Javier Verástegui, ingresó en 1968 en el Partido Comunista Peruano, dividido en aquel entonces entre quienes defendían las propuestas chinas y las soviéticas.
Iparraguirre, desde el principio, se involucró con la facción maoísta que luego se transformó en Sendero Luminoso.
Desde entonces brindó apoyo en las cárceles a los detenidos por liderar movimientos populares en Ayacucho y dictó talleres, denominados "escuelas populares", a los maestros.
En 1969, conoció a Augusta La Torre, la esposa de Abimael Guzmán, quien había viajado a Lima para buscar la liberación del líder senderista, detenido por los violentos levantamientos de profesores públicos ocurridos ese año en Ayacucho.
Entre 1970 y 1974 vivió en París junto a su esposo y a su regreso formó, junto a Augusta La Torre, el Movimiento Femenino Popular, cuyo propósito fue captar mujeres de clases baja y media.
Imposibilitada de seguir cumpliendo con sus obligaciones de madre y esposa, Iparraguirre abandonó en 1976 a su familia para dedicarse de lleno a su militancia maoísta.
"Me rebelé contra el papel que le impone la sociedad a la mujer y me ate el corazón con mis tripas y salí sin voltear atrás", según confesó a Efe.
En 1977 pasó a la clandestinidad como miembro de la Dirección Central de Sendero Luminoso y desde 1979 formó parte del Buró Político que, dirigido por Guzmán, inició la guerra contra el Estado el 17 de mayo de 1980 en Ayacucho.
Desde Lima, la cúpula senderista dirigió el sangriento conflicto, dado que Guzmán sufre una enfermedad que le impedía vivir a un altitud mayor de 2.000 metros, la mínima a la que se encuentran las principales comunidades andinas.
Su labor fue vital y a partir de la muerte de la esposa de Guzmán, en noviembre de 1989, por causas aún no esclarecidas, "Miriam" se convirtió en la número dos de la banda maoísta.
Para Iparraguirre, la desaparición de La Torre fue "la más dura y dolorosa de todas las pérdidas que tuvo el partido".
En septiembre de 1992 fue capturada junto a Guzmán y parte de la cúpula de la organización en Lima y fue recluida en la Base Naval del Callao, donde fue condenada un mes después a cadena perpetua en el fuero militar, sentencia que fue anulada por inconstitucional.
En 1993, Sendero propone un acuerdo de paz con el gobierno del entonces presidente Alberto Fujimori (1990-2000) y, a inicios del 2005, Iparraguirre fue trasladada a la prisión femenina de Santa Mónica.
Así fue separada del fundador de Sendero, su compañero sentimental desde la muerte de La Torre, y aislada del resto de detenidas por delitos de terrorismo.
A sus 60 años y condenada a cadena perpetua, "Miriam" se dedica a la pintura y a la cerámica, y además escribe una novela, pero su aspiración es cumplir su sueño de contraer matrimonio con Abimael Guzmán. EFE
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(con fotografía)